A balón parado

La autoridad del ‘Piojo’

Sí creo en la independencia que proclamó ayer Miguel Herrera. Le creo al entrenador de la selección mexicana de futbol cuando dice que si considera necesario contar con Alan Pulido, recién habilitado para jugar por la FIFA, lo llamará sin importar si a la directiva de los Tigres les agrada o no la decisión.

Y es que recordemos que el jugador se declaró en rebeldía y hace ya varios meses decidió alejarse del equipo universitario pese a que éste demostrara que tenía contrato vigente.

La Federación Mexicana de Futbol, a través de su Comisión de Controversias, dio la razón a la directiva y el caso ha tenido que ser trasladado hasta el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS).

Pudiera por lógica pensarse que La FMF o la Liga MX pedirían a la gente que maneja a la selección nacional “vetar” al jugador.

Ante esa posibilidad se le cuestionó a Miguel qué haría si el jugador cumpliera de aquí a mayo con los requisitos para ser considerado en alguna de las dos convocatorias con las que se enfrentará la Copa América, en Chile y la Copa Oro, en Estados Unidos.

Y la respuesta fue contundente: algo así como si no se me respalda en una decisión de ese tipo, pues me voy.

En tono parecido, Miguel estableció que no dará cabida a ninguna actitud chantajista de ninguno de los jugadores a los que llegara a considerar, esto es que le condicionaran un sí a cambio de la titularidad o algún privilegio.

Ni con Carlos Vela permitimos algo así, por ahí fue su respuesta. Y de esa manera salió al paso al reportero que le cuestionó sobre la supuesta posición de porteros como Jesús Corona o Alfredo Talavera, no dispuestos a ser llamados y no ser titulares.

Creo que hace muy bien Miguel Herrera mandando este mensaje. La selección requiere un entrenador con fuerza y plenamente respaldo en cuanto a sus razones futbolísticas y los jugadores que cree están para cumplir los objetivos programados.

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