A balón parado

Un año que rompió maldiciones, y nos paseó en rutas desquiciantes (columna Anuario 2016)

El equipo de todos pasó de la peor goleada de la historia al triunfo con el ahora país gobernado por el controversial Donald Trump. 


La selección mexicana de futbol en las antípodas del sentimiento. ¿Cuándo no? Del vergonzoso 7-0 en contra con el que se fueron eliminados a mediados de junio de la Copa América Centenario, al reivindicador triunfo 2-1 en noviembre contra los Estados Unidos en Columbus, el territorio inexpugnable en el que solo se había cosechado vergüenza.

Así es la vida al lado del “equipo de todos”, un sube y bajo emotivo desquiciante que en este 2016 adquirió tintes muy particulares: la peor goleada de la historia en un torneo tan prestigioso como inalcanzable, esta Copa América que se inventó de algún modo para ser ganada, de la mano del grito entusiasta de los paisanos avecindados en el país ahora gobernado por Donald Trump. Y luego, tres días después de que el señor fuera designado ante la sorpresa de todos, presidente del país más poderoso de la tierra, ir y obtener un liberador triunfo que encaminó de forma muy positiva la clasificación al Mundial de Rusia 2018.

No falló pues este año. Cuando todo parece situado en el escenario imposible vuelve a renacer la esperanza.

En el 2016, no solo en el futbol nos situamos, tras esos vaivenes que tanto mareo emocional provocan, en el mismo sitio. La participación mexicana en los cuestionados Juegos Olímpicos de Río de Janeiro parecía estar condenada a convertirse en la peor, regresando sin medalla alguna. Así iban los días, hasta que el destino quiso que llegaran 3 medallas de plata y 2 de bronce. Ninguna dorada, no se entonó nunca el himno nacional, pero estuvimos cerca. Suficiente para que los políticos de turno ondearan las banderas del orgullo.

Se llegó casi de milagro a estos juegos pues hubo que salir del enorme hoyo en el que las feroces disputas entre el hombre puesto por el gobierno federal al frente del deporte, Alfredo Castillo, sostuvo contra presidentes de federación a los que acusó de ineficientes y corruptos.

Fue un año en el que los festejos del centenario del Club América, seguramente junto a las Chivas, el equipo más popular del futbol mexicano, dieran más de qué hablar por lo paupérrimos que resultaron, con canción conmemorativa plagiada inclusive, que por un toque de creatividad original, ya no digamos que por excelsos o a la altura de una institución que, en su campo, quiere ser la más grande del continente.

Un poquito más allá, este 2016 nos trajo también hechos que nos dejaron impotentes: el castigo por dopaje a la bella tenista rusa María Sharapova... La exclusión del equipo ruso de atletismo, por la misma razón, de los Juegos de Río...

Y cómo no recordar la impotencia de Lionel Messi, el mejor futbolista del mundo, cuando cansado de no poder ganar nada con su selección, la argentina, decidió renunciar a ella luego de perder ante esos temibles chilenos aquella final de la Copa Oro... Aunque luego se arrepintió y regresó, para seguir sufriendo pues rápido regresaron las humillaciones, goleados 3-0 por Brasil en la eliminatoria mundialista.

Hubo cosas buenas, por supuesto: el dramático triunfo de los Cachorros de Chicago en la Serie Mundial de Beisbol. Un campeonato que llegó tras 108 años de fracasos. La “maldición de la cabra” quedó nulificada ante la alborotada expectación no solo de los fanáticos de este equipo, sino de millones que hicieron suya la causa.

Para festejar y admirarse del predominio de dos reyes del Olimpo contemporáneo: el estadounidense Michael Phelps y el jamaicano Usain Bolt. Contra los peores rivales que un deportista puede enfrentar: el éxito y la edad, fueron a Río de Janeiro a ganar más medallas de oro, poniendo fin a sus memorables carreras.

Éxitos y fracasos, tantos como títulos en disputa se inventan en este tan comercializado escaparate de la actividad humana... En el deporte se alcanza la más pura representación de nuestra enorme capacidad para superar cualquier límite. En eso no falló en nada este 2016. 


@rocampo