A balón parado

Cómo se antoja ver ya a los súper reforzados Tigres

El francés Gignac, el nigeriano Uche, el brasileño Sóbis, el ecuatoriano Guerrón, los mexicanos Damián Álvarez, Enrique Esqueda, Jürgen Damm y Javier Aquino… Ocho delanteros, cuatro recién llegados, hacen que la ofensiva de los Tigres luzca temible.

Urge ver cómo un entrenador que no se desboca precisamente al frente, como lo es Ricardo Ferretti, los pone a jugar.

Pero en todo caso ese es un interesante debate futbolístico. Lo que hay que reconocer es que la directiva del equipo que representa a la Universidad Autónoma de Nuevo León se ha movido, ha invertido, se ha mostrado ambiciosa y ha armado un equipo no sólo para ganar (¡por fin!) la Copa Libertadores, sino para quedarse con cualquier competencia que se le presente, llámese Liga o Concachampions.

El plantel se encuentra trabajando ya en la pretemporada, prácticamente con todos sus elementos… Quitando a los seleccionados nacionales. Ningún refuerzo está por llegar. Las cosas se han tomado con una notoria seriedad y eso ya anticipa que los objetivos marcados pueden ser alcanzados.

Los Tigres están por disputar la ronda de semifinales contra el Internacional de Porto Alegre. El partido de ida se jugará el miércoles 15 de julio en la ciudad brasileña. La vuelta, el miércoles 22 de julio en el Volcán.

De pasar a la final enfrentará al ganador de la serie entre el River Plate de Argentina y el Guaraní, de Paraguay.

Anticipándonos a la discusión futbolística que, les decía, tendrá que resolver Ferretti, uno supondría que por trayectoria y jerarquía, el equipo tendría que salir con Gignac y Uche al frente del ataque y que Sóbis y Guerrón, de muy buen desempeño en la temporada pasada, tendrían que acompañarlos en posiciones más laterales. Para recambios estarían Damm y el propio Aquino y quizá un tanto damnificados gente como Esqueda, Álvarez y el propio Gerardo Lugo.

Eso en principio. Pero habrá que ver.

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