A balón parado

El análisis crítico que falta por hacer

No hay cosa más absurda en las coberturas de los partidos de la selección nacional que la conferencia de prensa del entrenador una vez que concluye el juego.

Sobre todo cuando éste termina sobre las 11 de la noche, con el cierre de edición de los diarios encima y concluidos los noticiarios de televisión y radio.

Ya nadie espera nada de ella, pero nadie se anima -ni organizadores ni periodistas-, a darla por concluida y dedicarse a cosas mejores.

Particularmente la rueda de prensa del pasado martes, en la modesta sala que destinó para ello el pequeño estadio de los Colorado Rapids, resultó vergonzosa inclusive cuando se trató de atender al entrenador de Bolivia, el español Xabier Azcargorta. El ex entrenador de la Chivas fue primero en el turno, aumentando la presión de los enviados de medios mexicanos. Se sentó todo amable como es él y nadie se animaba a preguntarle nada, simplemente porque a nadie le interesaba saber su opinión. Por ahí salieron dos preguntas genéricas, sobre cuál era su balance del juego. Y ya. Una tercera y última pregunta la hizo no un periodista, sino un miembro del staff del Colorado Rapids... Como para que Azcargorta no se sintiera mal.

Cuando por fin llegó el Piojo todos estábamos ya con el agua hasta el cuello, preocupados más por alcanzar a los jugadores en ese pasillo que se llama “zona mixta” para recoger declaraciones que pudieran servir para los noticiarios del día siguiente.

Miguel fue autocrítico, aceptando que no estaba nada satisfecho con el desempeño de su equipo, pese al triunfo 1-0... Pero no hubo ya tiempo, ni el formato lo permite (una pregunta por reportero) para profundizar en nada. Así que la revisión puntual de lo hecho y dejado de hacer en esta gira de dos partidos está pendiente. Ojalá no se pase a la vuelta tan rápido y de forma tan insulsa a lo que representaron estos juegos contra Chile y Bolivia. 

rafael.ocampo@milenio.com

twitter@rocampo