A balón parado

¿Para qué tanto amor por Rafael Márquez?

Aveces no entiendo a Miguel Herrera. Como ayer, que decidió asegurarle su lugar en la lista de seleccionados al Mundial, a Rafael Márquez.

No veo la utilidad de este gesto. Sobre todo cuando, atendiendo a la lógica que siempre lo debe mover, acto seguido tuvo que aclarar que ello dependía de que el defensor central ahora con el León, no se lesionara y mantuviera su buena forma.

Entonces ¿para qué la anticipación? ¿Cree o creyó el Piojo que de esta manera va a mantener más motivado al ex jugador del Barcelona? ¿Cree que con esto le está otorgando un reconocimiento o hasta un homenaje?

¿O pretende, por el contrario, mandar un mensaje al resto de los potenciales convocados? ¿Pero qué mensaje?

Considero que el entrenador de la selección mexicana de futbol debe centrarse en hablar de futbol, de la forma en la que va a hacer que su equipo mejore y se potencie para poder realmente esperanzar a los aficionados. Ahora mismo pocos, si no es que nadie, debe de creer en que el Tri pueda superar la primera ronda ante rivales como Brasil, Camerún o Croacia.

¿Cómo le va a hacer el entrenador para que el equipo adquiera velocidad, para que no sea predecible? Si un jugador lo hace adivinable, con el pelotazo antes de cruzar la media cancha, con la lentitud para defender el contragolpe, ese es precisamente Rafa Márquez. También es verdad que se trata de un elemento que aporta liderazgo, experiencia y calidad. Que sus cambios de juego pueden llegar todavía a sorprender.

Miguel debe dedicarse a otorgar certidumbre aportando datos y nombres en zonas del campo no tan obvias como la defensa central o la portería... ¿Quiénes irán en la contención? ¿Con quién va a atacar y qué tan capaz de fabricar variantes será?

Pero bueno, ha decidido empezar por definir y difundir al líder que en otro momento en ese sólo rol ha defraudado.   

rafael.ocampo@milenio.com

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