A balón parado

Ya somos amigos de Infantino… ¿Y luego?

Hay quienes en los medios de información especializados y en el público en general, están con la idea de que la FIFA tomará decisiones importantes en el Congreso que se inaugura mañana en la Ciudad de México.

La realidad es que no. Lo trascendente en la FIFA ya pasó. El despido de Josep Blatter, la elección de Gianni Infantino. Un escándalo enorme por la corrupción que se colaba por todos lados. Nuevos postulados. Se supone que transparencia y honestidad.

Los representantes de las 209 federaciones afiliadas a esta organización se reunirán para verse las caras después de la tormenta, para conocer los estilos de Infantino como su presidente. Pero no leo en ningún punto de su orden del día nada trascendente.

Entiendo la expectación de algunos periodistas acreditados a este evento por “cubrir” las discusiones y debates, por cazar a personajes importantes y sacarles alguna declaración explosiva. Pero no va a suceder ni una ni otra cosa.

Los integrantes de esta organización van a poner una cara feliz cada que vean cámaras y luces. Creen que todo está ya en paz. Han ofrecido demasiadas cabezas a los leones. Es tiempo de reconstruir la FIFA en paz, hasta con un poco de melcocha.

La FIFA ha mandado decir en las últimas horas que no esperemos de ellos en estos días ni siquiera una profundización en el asunto de la intervención de la tecnología en las decisiones polémicas del árbitro.

 ¿A quién diablos le interesa una discusión interna sobre los estados financieros de la FIFA? Pues de eso y algunos otros temas de ese tipo van a hablar en la larga sesión del viernes.

Pero bueno, la Federación Mexicana de Futbol podrá presumir que fue la sede de la primera reunión de trabajo del señor Infantino. De que quedará una gran relación con él, no me cabe duda. Habrá que ver para qué le sirve. El Mundial del 2026 está muy pero muy lejano.

rafael.ocampo@milenio.com

twitter@rocampo