A balón parado

Una amenaza de muerte nunca es chistosa

Es cierto que en México la celebración por el Día de Muertos, da lugar a burlas y a frases que a algunos que carecen del sentido del humor pueden parecer excedidas o muy fuera de lugar.

Las famosas “calaveritas”, construcciones verbales muy ingeniosas, forman parte de nuestra cultura, algunas muy bien rimadas, otras un asco en la métrica, y sabemos dónde ponerlas.

¿Pero qué tiene que ver esta frase: “Se van o mueren”, con una calaverita?

Pues esta sentencia, escrita sobre una manta o tela, apareció la tarde-noche del domingo pasado en la tribuna del Estadio Omnilife.

Y hubo otras: “Se acabó la paciencia”, “Largate Vergara”, “Con la historia no se juega”.

No me gusta hacer drama, pero creo que lo que sucedió el domingo en el marco del partido entre las Chivas y los Pumas debe ser revisado con seriedad por las autoridades judiciales competentes. El propietario del Guadalajara, Jorge Vergara, debe levantar una denuncia para que se investigue quién o quiénes están mandando este mensaje tétrico.

Lo que no puede ni debe nadie es darle paso a la violencia. Estas personas que se atrevieron a mostrar la referida amenaza, perfectamente identificables, fueron perseguidas y golpeadas por otros aficionados y por el mismo personal de seguridad del estadio.

No hay que caer en tolerar o hasta alentar el intentar hacerse justicia por propia mano.

Estos “aficionados” que sacaron el “Se van o mueren” deben ser identificados y sancionados de forma severa. En lo que respecta al futbol no deben de permitirles entrar a un estadio nuevamente en un largo periodo de tiempo.

En un país con la situación que vive el nuestro en el campo de la violencia y la seguridad, una expresión como la que se atrevieron a mostrar no puede leerse como una broma.

Esto no puede acabar nada más con una sanción a Chivas por haber permitido el acceso de una serie de mantas. 

rafael.ocampo@milenio.com · twitter@rocampo