A balón parado

El alimento que le falta a los Tigres

No hay manera de justificar la eliminación de los Tigres del torneo de Copa. Este equipo hasta armado para pelear todos los títulos que disputa.

Pelear no significa ganar todos. Se puede entender que no superen una semifinal o que terminen perdiendo una final, pero no que caigan eliminados en la primera fase de una competición.

Los dirigidos por Ricardo Ferretti tuvieron de rivales en su grupo al Cruz Azul y al Atlético Zacatepec. Con los primeros empataron y perdieron. Con los segundos, el equipo débil del grupo, terminaron perdiendo los dos encuentros.

Un punto de 12 posibles. Una vergüenza. No pudieron ni siquiera pasar a la siguiente ronda como segundos de su grupo.

Cuando recientemente perdieron la final de la Concachampions que da el pase al Mundial de Clubes (contra el Pachuca) o todavía más recientemente cuando sucumbieron en la final del torneo de Liga (ante las Chivas), solo los exagerados pudieron haber argumentado un fracaso. Pero ahora sí no se libran de este juicio.

En el actual torneo de Liga, con un partido pendiente (el del viernes pasado contra el Atlas), los Tigres se sitúan en el cuarto lugar de la tabla general. Nada, pero nada mal. Pero de 7 partidos han perdido ya 3. Algo a lo que no están nada acostumbrados.

¿Qué le pasa a los Tigres? En todo caso esa es la cuestión.

¿Es un problema de adaptación de los nuevos jugadores, los que llegaron de refuerzo para esta campaña? ¿Esa es la respuesta? ¿Y entonces lo que viene es bueno, porque llegarán muy fuertes a la Liguilla?

¿De verdad tanto control tienen de la situación? ¿Este desajuste estaba calculado y contemplado?

No lo veo tan así. A los Tigres les sobra calidad en todas sus líneas, pero les está haciendo falta concentración, garra, entrega. Tomarse las cosas más en serio. Más hambre de triunfo y gloria. Algunos de sus integrantes han creído que van a ganar con tan solo el nombre.

rafael.ocampo@milenio.com • twitter@rocampo