A balón parado

La agresión de Aguilar, más dolorosa para el América que para el árbitro

No es poco lo que pierde el América con el castigo que tendrá, cuando menos fuera el presente torneo, a Pablo Aguilar. El paraguayo no solo es un líder defensivo, en las jugadas ofensivas a balón parado es un peligro constante para los adversarios por su reconocida capacidad y eficiencia en el remate de cabeza.

Si algo no le faltaba al equipo dirigido por Ricardo La Volpe era un problema de este tipo. Aguilar se había constituido, al lado del argentino Paolo Goltz, en una muy buena mancuerna de zagueros centrales, indiscutibles titulares.

El ya de por sí irregular desempeño del América esta temporada no necesitaba una alteración de este tipo.

Aquí, en este punto es en donde se debería estar centrando la directiva y los integrantes del equipo americanista. Más que proteger a un jugador indisciplinado, más que expresar su indignación y dolor por el castigo que le aplicaron, deberían de ocuparse de ver cómo reparan el daño.

La Volpe dispondrá de dos opciones para sustituir a Aguilar: el mexicano Érik Pimentel y el también paraguayo Bruno Valdez... El primero es un central natural, el segundo es mucho más polifuncional pues juega como lateral derecho o central.

Pero no hay más opciones que ellos. Quizá ahora que está por regresar Paul Aguilar, el tema de Valdez se resuelva mejor y sea ocupado sin vacilación en el lugar de Pablo Aguilar.

Gil Burón, Miguel Samudio, Osmar Mares, los otros jugadores que aparecen como nominales defensas en el plantel americanista, son laterales. Sería una extravagancia que dos contenciones: José Guerrero y Javier Güemez pudieran ocupar el puesto de defensores.

Así que La Volpe, Peláez y demás americanistas van a sufrir en serio en lo que les resta del torneo. Quizá por ello lamentaron y protestaron tanto el castigo a su defensor, que había quedado primero en 10 partidos, lo que de cualquier manera hubiera resultado fatal.

Lo que le hizo Aguilar a su equipo no puede ser perdonado tan fácil.

rafael.ocampo@milenio.com • twitter@rocampo