A balón parado

Urge que se arbitre con la televisión

En la Liga argentina se registró hace dos sábados una decisión arbitral que abrió el debate sobre la utilización de las repeticiones de televisión para corregir errores graves que terminen perjudicando a cualquiera de los equipos.

En ese partido que les cuento, un Vélez Sarsfield vs Arsenal de Sarandí, se había marcado un penalti a favor del equipo local por una supuesta mano de un defensor rival, al que además lo terminan expulsando.

Pero la televisión mostró con claridad que quien comete la mano no es el defensa sino el delantero que buscaba meter el gol. Tras unos cuatro minutos de protestas desatadas y amontonamiento, el árbitro decidió corregir: nulificó el penal e hizo que el jugador expulsado, regresara a la cancha.

El árbitro explicó al final del partido que cambió su decisión porque su abanderado le dijo cómo habían sido realmente las cosas… La realidad muestra que al abanderado le informaron (el auxiliar del director técnico del Arsenal y algunos integrantes de la compañía que transmitía el partido por tv), que la mano había sido del delantero.

Como sea, se aplicó justicia.

En el futbol mexicano en cambio, se presentó un hecho parecido ayer domingo, en el Toluca vs Atlas… El árbitro marca un penal por una mano clara de un defensa… Minutos después se desdice y reanuda el juego con un balón al aire. El silbante central se basa en la observación que le hace su abanderado con muy mal tino.

Queda claro que nadie le dice al árbitro auxiliar que las repeticiones de televisión demostraban que la mano había existido y que su jefe estaba en lo correcto.

La FIFA debería abandonar su postura tradicionalista en este tema. Cuando menos en jugadas dudosas que se registren en las áreas, las repeticiones en televisión u otro tipo de tecnología, deben aplicarse. Todo sería más justo. Ahí debería estar situado el tema, viendo cómo y cuándo proceden estas intervenciones.  

 

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