A balón parado

"El Tuca", mucho más que un chistoso gruñón

Veremos dentro de unas horas qué transmite Ricardo Ferretti a los seleccionados nacionales en el terreno de juego. Pero se requiere más que orden y disciplina táctica para conseguir que un equipo que se presume como el mejor de la Concacaf logre ganar, por fin con autoridad, los partidos ante rivales del área.

No se debe de olvidar que el objetivo inmediato más importante radica en conseguir el pase a la Copa Confederaciones del 2017, en un partido contra la selección de Estados Unidos, que se llevará a cabo el sábado 10 de octubre, en Pasadena, California. Y para ganarle a los gringos, se ha visto en los últimos años, hay que llevar no sólo ganas y compromiso, sino buen futbol.

Pero eso es justo lo que está por verse. Lo que se vio ya ayer, en la primera rueda de prensa del Tuca como seleccionador (antes de un partido), es a un hombre muy inteligente y con mucha experiencia. A todas las preguntas que se le hicieron respondió con un tono receptivo y directo. En ningún momento se alteró. Ni se pasó de chistoso, ni se mostró gruñón como le gusta.

Reconoció, con moderación, que no le agradó nada que se bajara de la lista Jesús Manuel Corona... Tampoco le agradó que Chicharito o Layún reportaran tarde... Pero se mostró comprensivo en todos los casos. Aduciendo que esto es irrepetible de cara al ya citado partido contra Estados Unidos. Argumentando también, sin hacer dramas, que hay tiempo suficiente para preparar ese juego.

Fue un Tuca relajado y autosuficiente. No tiene nada que perder y lo sabe. Si se clasifica a la Confederaciones se le rendirá homenaje y pleitesía... Si se pierde contra los dirigidos por Jürgen Klinsmann, nadie podrá decir que él es el responsable.

Todos los años de Ferretti como jugador y entrenador están puestos hoy al servicio de su astucia e inteligencia. El problema es que no hay 11 Ferrettis para salir a la cancha a jugar.

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