A balón parado

El TAS no pudo con la arbitrariedad de la FIFA

Se deben de aceptar como inapelables las decisiones del Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS). Pero aún así pueden ser catalogadas como injustas.

   Que el máximo órgano de justicia en el deporte, haya decidido mantener la sanción que le impuso la FIFA a Luis Suárez, la de los 9 partidos sin poder jugar con su selección y la de permanecer cuatro meses alejado de las competiciones oficiales, ha resultado terriblemente decepcionante para el jugador, para su nuevo club, el Barcelona, y para la propia Asociación Uruguaya de Futbol.

   Y, sin embargo, el que le hayan permitido integrarse ya a los entrenamientos de su equipo, el ser presentado por éste (acto que se llevará a cabo el martes próximo), y el participar en actos de promoción y partidos amistosos, debe de se visto como una ganancia.

   En un partido oficial Luis Suárez podrá participar hasta el sábado 25 de octubre. No podrá disputar los primeros ocho partidos de la Liga, ni tampoco los tres primeros de la fase de grupos de la Champions League.

   Y todo por una mordida al italiano Giorgio Chiellini que se suma, es cierto, a otras dos agresiones más o menos idénticas en partidos de la Premier League inglesa. Una acción, hay que recordar, que ni siquiera fue vista por el árbitro de dicho partido, el mexicano Marco Rodríguez.

    Lo que dese mi punto de vista debió canalizar la FIFA a una serie de estudios psicológicos con el jugador, y determinar las razones por las que el extraordinario delantero uruguayo reacciona de esa manera ante la impotencia, se decantó por un castigo arbitrario y descomunal.

   Pero bueno, no hay nada qué hacer. Suárez y el Barcelona están obligados a rescatar lo positivo. Del sitio en el que estaban hasta antes de que interviniera el TAS a donde están hoy, hay un buen margen favorable.

Vamos a ver si la FIFA u otras instancias disciplinarias retoman este caso para regular las sanciones que emiten, cuidando que no se instalen en un campo violatorio derechos elementales como el del trabajo. 

 

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