A balón parado

Dos escuálidos triunfos que solo incrementan el pesimismo

Sí que esta selección mexicana de futbol está para preocupar. En un mes estará arrancando el Hexagonal en el que la Concacaf definirá a sus representantes en el Mundial de Rusia 2018. Será con dos partidos consecutivos como visitante, el primero contra el representativo de Estados Unidos en la difícil cancha del Columbus, Ohio… Días después tendrá que medirse a la selección panameña en la no menos complicada grama del Rommel Fernández de la capital canalera.  

Conozco y de forma reciente ambos escenarios. Han sido aduanas insalvables para la selección. Para esta generación que se supone alinea al mejor grupo de futbolistas lo ha sido. Para el Chicharito Hernández, para Giovani, Guardado…

Si con esos jugadores la selección no ha podido, ¿por qué tendría que hacerlo con el grupo con el que el entrenador Juan Carlos Osorio lo intentó ayer por la noche en el pequeño estadio del Chicago Fire de la MLS?

Nadie podrá negar que la escuálida victoria que se obtuvo deja espacio a la tranquilidad.

Todo indica que la Federación Mexicana de Futbol mantendrá su apuesta por Osorio y éste dirigirá esos dos complicados partidos en Columbus, Ohio, y Ciudad de Panamá.

Pero todo indica también que podemos vivir un desastroso inicio de torneo clasificatorio. Dos derrotas es un escenario previsible.

Un año después de estar al frente de la selección nacional creo que todos esperaban más de Osorio, un hombre del que paradójicamente, cuando se empezó a manejar su nombre, no se esperaba nada.

Una vez que el colombiano se dio a conocer, que se le escuchó, que empezó a convencer con su discurso, las expectativas aumentaron. Cuando fue capaz de ir a plazas como la de San Pedro Sula y ganar, en la primera etapa de la clasificación, la idea de que se iniciaba un ciclo positivamente diferente aumentó.

Hoy, el pesimismo renació y pese a las victorias ante Nueva Zelanda y Panamá en esta Fecha FIFA, se mantiene intacto. 

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