A balón parado

Santos y León, obligados a ganar la Libertadores

Este debería de ser el año en el que un equipo mexicano resulte campeón de la Copa Libertadores. El León y el Santos Laguna lucen muy fuertes, con estilos de juego muy apropiados para superar las rondas de eliminatorias directas en las que ambos participan, los primeros enfrentando al Bolívar de Bolivia, los segundos contra el Lanús de Argentina.

Ese estilo no es otro que el de privilegiar el futbol ofensivo, aún a riesgo de sacrificar a sus defensas y lucir desequilibrados. En dos partidos en los que se juega todo siempre será mejor tener un ataque poderoso y temible y eso es lo que tienen los dos representantes mexicanos.

Se sabe ya que si el León y el Santos Laguna superan la ronda de cuartos de final terminarán enfrentándose entre sí, situación nada agradable para una Liga que busca por primera vez quedarse con la Copa. Pero al mismo tiempo se asegura que cualquiera de los dos acceda a las semifinales. Eso, insisto, si los dirigidos por Gustavo Matosas y Pedro Caixinha superan al Bolívar y al Lanús. Que creo que los laguneros aún siguen siendo favoritos pese a su derrota 2-1 en Buenos Aires.

Es tiempo ya de que un representante mexicano gane la Libertadores. Hasta hora sólo el Cruz Azul en 2001 y las Chivas en 2010 pudieron obtener el subcampeonato. Todas las demás participaciones han resultado frustrantes.

Para que Santos Laguna o León sean campeones de este, el torneo más importante a nivel de clubes del continente, tendrán sin embargo, que optar por ser competitivos a nivel internacional o en la Liguilla, en la que los laguneros están ya metidos y el León con posibilidades.

Es incompatible jugar la Liguilla con juegos a media semana y el fin de semana y la Libertadores con partidos a media semana. A fuerza terminan por empalmarse.

Pero lo importante este año es la fortaleza de los dos equipos mexicanos, para mi gusto los que juegan el futbol más atractivo en México y en todo el continente.

rafael.ocampo@milenio.com

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