A balón parado

Pumas y Toluca, y cómo quitarse la etiqueta de víctimas

Un poco al margen de la polémica arbitral de siempre, ahora por esos penales o expulsiones que no fueron marcados, hay que decir que se encontrarán en semifinales los cuatro equipos que partían como favoritos cuando quedó conformada la Liguilla.

Pumas y Toluca, el 1 y el 2 de la tabla general; Tigres y América, los sitios 5 y 6, pero de forma indiscutible también los equipos con los planteles más ricos y atractivos de todo el futbol mexicano. Tan sólidos son que muchos imaginan ahora, casi en automático, una final entre los de Ricardo Ferretti e Ignacio Ambriz.

Si esto se llega a dar, no está de más recordar, la final se pospondría hasta el 23 y el 27 de diciembre pues el América tiene la participación en el Mundial de Clubes de Japón, a donde partirá, pase lo que pase, el próximo 7 de diciembre.

Pero bueno, antes de que se registre ese escenario, hay que imaginar lo más a detalle posible lo que serán los duelos entre Pumas vs América y Toluca vs Tigres.

Hay claves que vale la pena definir para entender lo que pueden ser estos partidos. La única posibilidad de que Pumas elimine al América es afeando un poco la serie, no jugarle tan abierto, esperarlos y contragolpearlos. No está en la naturaleza de este plantel, pero bien puede haberlo ya asimilado Memo Vázquez y hacer un planteamiento acorde con este análisis. Es lo que se vio al menos hace apenas unos días pues ambos equipos se enfrentaron en la fecha 17, con empate a uno en el estadio Azteca, en el cierre de la fase regular del torneo.

La clave para el Toluca pasa por lo anímico, creerse de verdad que pueden eliminar al que muchos consideran el equipo mejor armado y dirigido. Creo que aquí aplica lo contrario que en la otra semifinal y si los dirigidos por Pepe Cardozo atacan con frenesí y valentía incrementarán sus posibilidades de pasar a la final. 

 

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