A balón parado

Primero, a enumerar los fracasos

Pues al final no le alcanzó al León y se quedó fuera de la Liguilla. No le bastó al equipo bicampeón el solo impulso de la agresividad y ya tendrán sus integrantes que tomar decisiones pues todo indica que Gustavo Matosas no quiere seguir como su director técnico.

   Queda un mal sabor de boca para todos los seguidores e integrantes de los esmeraldas, pero cuando éste viene precedido de la miel que generan tantos logros se puede convivir mejor con ello.

   Ningún paliativo, en cambio, puede encontrar el Cruz Azul. Quedarse fuera de la Liguilla debe ser tomado no sólo como un fracaso, sino como una enorme vergüenza. No hay justificación alguna que explique los 21 puntos que sumaron, pero sobre todo, llegar al final de la fase regular del campeonato sin exhibir mejora alguna en su forma de juego.

   En menos de un mes estarán enfrentando su primer partido en el Mundial de Clubes que se llevará a cabo en Marruecos. Y no se ve cómo podrán ofrecer una cara renovada que permita ilusionarse siquiera con ver a los cementeros, en su segundo duelo, enfrentando al Real Madrid.

   Fracaso también para los Gallos Blancos del Querétaro. No eran un equipo ni malo ni barato antes de que llegara como gran refuerzo Ronaldinho. Así que haberse quedado fuera de la fase final del torneo sólo le da la categoría de fiasco a lo que entregaron como cuentas.

   ¿Y qué decir del Santos Laguna? ¿Se vale cambalachear la obtención de la Copa MX por una temporada sin Liguilla? Ya la directiva que encabeza Alejandro Irarragorri lo dirá.

   Alguien puede incluir en esta lista a los Xolos de Tijuana y no carecerá de razón… ¿Y las Chivas? Que terrible que a estas alturas de su existencia ya nadie hable de que sea un fracaso el que este equipo no esté en la Liguilla. Hoy se bendice el hecho de que no hayan terminado en el último lugar. Y todo lo que se habla de los rojiblancos tiene que ver con cómo evitar que desciendan.    

 

rafael.ocampo@milenio.com

twitter@rocampo