A balón parado

Pocos apoyos y muchas burlas después, la FIFA legitima el grito de “Puto”


Pues no, la FIFA no le quiso entrar a un tema que casi de forma gratuita abrió. El grito de "Puto" que le gritan en los estadios los aficionados mexicanos a los porteros rivales al momento de hacer un despeje de pie, no será considerado como una expresión homofóbica.

No se sabe con base en qué criterios la máxima instancia del futbol mundial determinó lo anterior, completando una investigación en unos cuantos días, sin revelar tampoco quiénes la llevaron a cabo y de qué forma procedieron a reunir la información que requerían.

Pareciera que con esta determinación la organización que preside el suizo Josep Blatter toca retirada antes de terminar haciendo el ridículo pues si algo quedó claro en estos días es que los miles de aficionados mexicanos presentes en Brasil iban a seguir entonando el grito y ahora hasta como un estandarte desafiante contra lo que se consideró una acción de lo injusto a lo improcedente.

Y es que este grito se ha hecho presente en los mundiales de futbol desde al menos el de Alemania 2006 y no había pasado absolutamente nada hasta que, según la FIFA, una organización no gubernamental de defensa de los derechos del movimiento lésbico-gay se quejó con el argumento de que esa consigna es discriminatoria.

Preguntaba yo en este espacio hace algunos días ¿hasta dónde llegaría la FIFA?

Pues se ha visto que a ningún lado. Recorrió un pequeño círculo de pocos apoyos y muchas burlas. Se puso en el ojo de la crítica cuando empezó a recibir críticas como esa que se centró en que cómo era posible que esta organización otorgara la sede de los próximos dos mundiales (el de Rusia y Qatar) a países que abiertamente prohíben castigan el homosexualismo, y saliera con esta ambigüedad contra la afición mexicana.

Viejos lobos de mar, los jerarcas de este organismo decidieron tocar retirada.