A balón parado

El "Piojo" y su plan contra las desgracias

La desgraciada ruptura de ligamentos del colombiano Radamel Falcao no sólo ha conmocionado a los aficionados colombianos al futbol. Que el goleador del Mónaco esté condenado a no jugar el Mundial de Brasil, le recordará en todo momento a los entrenadores de las 32 selecciones que asistirán a la Copa del Mundo la fragilidad de sus proyectos.

Y la única toma de acción consecuente con esto, en términos tácticos, es probar a posibles sustitutos. Vamos, cuando menos tener contemplado quién, por qué y para qué puede sustituir al que ahorita o de último minuto pudiera quedar fuera por lesiones.

Ahí tiene que llegar, en algún momento, Miguel Herrera. Y digo tiene porque ahorita creo que ni él mismo sabe bien a bien en dónde está parado. Lo que no signifique que no lo esté buscando y que pronto lo pueda conseguir.

Miguel sabe más de lo que está dispuesto a decir abiertamente, pese a su enorme generosidad para andar dando “exclusivas” a diestra y siniestra (jajaja esas entrevistas que da a todo aquel que se lo solicita, ya no puede ser llamado exclusiva, pero bueno ese es otro asunto).

Debe de saber ya a qué jugadores de los que actúan en clubes europeos va a llamar. No puede no tener una decisión ya avanzada pues en gran medida la preparación que está llevando a cabo carecería de sentido. Tiene siete u hasta ocho opciones: Guillermo Ochoa, Diego Reyes, Héctor Moreno, Andrés Guardado, Giovani dos Santos, Javier Aquino, Javier Hernández y Carlos Vela.

 Por lo pronto el juego de anoche en San Antonio le dio la posibilidad de ver de inicio a seis prospectos a ser suplentes, en el mejor de los casos, en la lista final.

Algo es algo, pero parece poco para el reducido tiempo que queda de aquí al primer partido mundialista. Ya también luego tendrá que hablar más a detalle de su línea de cinco y de las variantes que le cocina a su sistema de juego. 

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