A balón parado

Si fuera el "Piojo", llevaría a Chile más naturalizados

Ni en privado ni en público Miguel Herrera ha dicho, que me conste, que no consideraría a jugadores naturalizados en sus convocatorias del 2015. Siempre puso como muestra el llamado que dio, recién llegado al cargo, al veterano Sinha, como símbolo incuestionable de que pese a lo que por ahí se decía, no tenía nada en contra de este tipo de futbolistas.

Pero sí dejó muy claro el Piojo que no abarataría este tipo de llamados y para que alguno de ellos apareciera en sus listas deberían realmente pasar por un muy buen momento.

Aunque quizá le cueste trabajo decirlo: un momento mejor que cualquier otro jugador nacido en México. ¿Pudiera catalogarse esto como un cierto tipo de discriminación? Puede ser que sí.

Pero bueno, todo indica que cuando menos para la Copa América que se llevará a cabo el próximo mes en Chile, Miguel llamará a algunos veteranos no nacidos en México, pero con pasaporte nacional. Se habla de Matías Vuoso, Lucas Lobos y Damián Álvarez, los tres argentinos de nacimiento, pero con muchos años ya residiendo en México.

Creo que ninguno de los tres se encuentra en un momento en el que realmente pueden marcar una diferencia notable. Están jugando bien con sus equipos, sobre todo Álvarez, pero no son lo que llegaron a ser hace unos años.

Si se hace oficial su llamado en las próximas horas, será un abierto reconocimiento de que no hay el suficiente talento nacional puro (permítanme la expresión aunque suene un tanto inapropiada), para armar dos selecciones nacionales.

Y es más, hasta me parecerían pocos sólo tres naturalizados. Creo que algunos otros más pudieran y merecerían ser considerados en esta lista para la Copa América. Es un torneo que requiere jugadores experimentados y con ganas de reivindicarse y ese es el sello distintivo de este cada vez más amplio grupo de futbolistas que han optado por obtener la nacionalidad del país que los acogió.  

 

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