A balón parado

Osorio, un seductor y encantador de serpientes

Que bien habla Juan Carlos Osorio. Es estructurado, es atento, es educado. Tiene una agilidad mental y verbal realmente notable.

El colombiano se lució en la conferencia de prensa en la que fue presentado como el nuevo entrenador de la selección mexicana de futbol.

Habló con precisión del sistema de juego que le gusta poner, pero se mostró flexible a probar con otros que pueden funcionarle.

conceptos ligados a sus altos estudios en preparación física, definiendo los modelos o arquetipos como si fueran fórmulas, pero siempre con la habilidad para hacerse entender, citando ejemplos con nombres completos.

Aceptó las críticas como muestra de pluralidad y democracia... Se mostró humilde, comprometiéndose a ser receptivo y a buscar el diálogo con todos... Vamos, hasta citó frases de poetas y filósofos cuando lo consideró necesario.

Para todo asunto que se le planteó, el colombiano tuvo una respuesta acertada y hasta se puede decir que con cierta astucia quiso retar a sus interlocutores a que lo cuestionaran más... Más de una vez preguntó al periodista si se consideraba satisfecho con sus respuestas o le había faltado algo más.

El punto es que es nada lo que se le puede todavía cuestionar o reprochar a Juan Carlos Osorio. No ha hecho todavía nada. Ni bueno ni malo.

Su trabajo apenas empieza. Sería un exceso improcedente reclamarle que hubiera aceptado una oferta de trabajo de la FMF porque la generalidad considera que no se merecía esa oferta.

Ese no es su problema. Eso atañe por completo a quienes decidieron contratarlo. Al margen de todos sus recursos verbales, Osorio reconoce, porque además no puede no reconocerlo, carecer de experiencia como seleccionador nacional.

Sólo ha dirigido a equipos en ligas nada prestigiadas a nivel internacional (el mismo campeonato brasileño del que viene de dirigir se ha venido cayendo en varios índices de calidad). Es esta su manifiesta debilidad.

Hay que aceptar que viene a la selección mexicana de futbol a experimentar sus teorías. No viene a poner en práctica algo que lo haya consolidado como un triunfador en estos escenarios.

Hay que aceptar que hay un alto riesgo en esto, pues la eliminatoria mundialista en la que se va a probar no es el espacio idóneo para echar a perder y ver qué se rescata.

Destaco con orgullo la pregunta que le hizo la reportera de Grupo Milenio-La Afición, Minelli Atayde: ¿Cree usted que ante El Salvador y Honduras se verá ya su sello? Si recuerdo bien su respuesta fue la de que el sello está puesto y es jugar como "lo ordenó Don Ricardo Ferretti contra los Estados Unidos"... Aunque luego invitó a Minelli a estar atenta a esos partidos como prometiendo algo que no entendí bien que fue.

Pues no queda más que esperar y a juzgar con respeto, atención, conocimiento e independencia el trabajo de este hombre que ojalá resulte tan hábil dirigiendo en la cancha y entregando buenos triunfos, como lo es con la palabra.