A balón parado

Osorio los puso en ridículo

No sé qué va a pasar el día que Guillermo Cantú y Santiago Baños finalmente presenten a Juan Carlos Osorio. Quizá en ese momento las cosas adquieran un matiz de cordura.

Hasta ahora todo está muy fuera de lugar. La última escena que debería de resultar intolerable: que sea el propio entrenador de origen colombiano el que salga a nombrarse como el nuevo responsable de la selección mexicana de futbol.

Lo dijo ayer, cuando anunció su partida del Sao Paulo, equipo con el que no concluyó el proceso de trabajo con el que se comprometió hace unos meses.

"Formalizo mi vinculo con la selección de México rumbo al próximo Mundial", dijo ayer al despedirse de la directiva y afición paulista.

¿Qué no tendría que haber anunciado esto la mismísima Federación Mexicana de Futbol?

¿No entiende de formas Juan Carlos Osorio? ¿De ese tamaño es su inteligencia y sensibilidad?

Y por otra parte, ¿dónde está el orden que tienen que imponer los directivos de la Federación Mexicana de Futbol a quienes se les otorgó la responsabilidad de encontrar el entrenador que conducirá a la selección en la eliminatoria rumbo a Rusia 2018?

El martes pasado Santiago Baños se encargó de propalar la especie de que todavía había una negociación pendiente entre ellos y el colombiano. Por ello no aseguró ni confirmó lo que ya todo mundo daba por hecho.

Bueno, pues Osorio los ha puesto en ridículo designándose a sí mismo el sustituto de Ricardo Ferretti. ¿Fue para meter presión?

Lo que sea no puede ser ignorado. Urge que Decio de María ponga orden en este tipo de asuntos. No pueden seguir así las cosas. Orden y sentido común, que falta mucho en este proceso rumbo a Rusia.

Y de las críticas tienen que aprender a rescatar lo bueno. Hay mucho de razón en todo lo que se les ha dicho en estas semanas. No han hecho bien las cosas.


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