A balón parado

¿Matosas el pragmático o el idealista?

Nadie puede discutir que el América mereció meter cuatro o cinco goles más al Impact de Montreal en el partido de ida de la Final de la Concachampions, jugado hace una semana en el Estadio Azteca.

Pero el encuentro terminó 1-1 cargando de frustración a Gustavo Matosas y a sus dirigidos.

No hay garantía de que el partido que cerrará este torneo, hoy por la noche en la bella ciudad canadiense, tenga que ser igual y que las Águilas vayan a tener oportunidades de hacer gol como las tuvieron en su cancha.

De entrada, el terreno de juego será muy diferente, nada qué ver en calidad con el cuidadísimo césped del Azteca.

Pero también el Impact contará con el apoyo de hasta 60 mil espectadores que los impulsarán a ganar cerrando una historia feliz y exitosa. El futbol en Canadá está pegando durísimo y un logro como el título de la Concachampions ayudaría a incrementar el impulso que este deporte viene recibiendo.

Hoy tiene sentido preguntarse, por lo demás, con qué estrategia saldrá Matosas a jugar esta Final. Ya demostró que puede convertirse en todo un pragmático entrenador de futbol y dejar de lado la imagen y el contenido revolucionario con los que ha conquistado títulos y admiradores.

¿Saldrá arriesgado, en busca de hacer dos o tres goles en cancha visitante para inclinar la balanza a su favor en caso de un empate? ¿O saldrá un poco a esperar la postura del rival, cuidando la retaguardia y poblando la mediacancha de recuperadores?

Hasta antes del partido del domingo pasado contra las Chivas esta pregunta hubiera resultado improcedente o retórica. Hoy se justifica plenamente.

Todos, empezando por él, han entendido que en el América está el resultado por delante del estilo. Así que a Mohamed no le negaron la renovación del contrato tras ser campeón porque jugara a la defensiva, sino por la “indisciplina” que no quiso tolerarle la directiva.

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