A balón parado

Que Marco Fabián se acuerde de lo que venció Hugo Sánchez

Es fácil suponer que si el papá de Marco Fabián se atrevió a contarle a Univisión Deportes que su hijo se siente maltratado o discriminado por su entrenador en el Eintracht de Frankfurt, es porque su propio hijo le habrá contado algunas cosas de este tipo.

No sabemos si a Marco le ha agradado que su señor padre lo balconeara de esta forma o no. Las declaraciones del señor, por el eco que han tenido, resultarán ya un arma de doble filo: o le ayudan o lo terminan por hundir en esta su primera aventura en el futbol alemán y europeo.

Podemos especular si esto que dijo el señor Fabián tiene visos de ser real o producto de la imaginación del jugador, de su inseguridad o hasta de su soledad. Yo me atrevo a pensar que si hay un maltrato. Lo que me parece difícil de creer es que esté relacionado con las ganas de vengarse por el triunfo mexicano sobre Croacia (país de Niko Kovak, entrenador del Eintracht de Frankfurt). Eso sí me parece muy atrevido.

Puede ser simplemente que Marco no convenza a Kovak, que no le llene el ojo, que no le guste el estilo del jugador. Eso también puede ser.

Pero bueno, por encima de todo lo que debe asumir Marco Fabián es que la única forma de sobreponerse a prejuicios y hasta discriminaciones es elevando su nivel de juego, es demostrando con absoluta continuidad el enorme talento que tiene.

Que alguien le cuente, puede ser su propio papá, lo que tuvo que enfrentar y vencer Hugo Sánchez cuando llegó al futbol español. Insultos de la tribuna, agresiones físicas de aficionados, hostilidad insoportable de muchos rivales… Y seguro también incomprensión de algunos de sus entrenadores y compañeros de equipo.

Creo que hizo mal el señor Marco Fabián en salir a decir esto. No contribuyen sus declaraciones más que a generarle un entorno de protección a su muchacho. ¿Qué esperaba Marquito? ¿Qué le pusieran alfombras rojas a cada paso? 

 

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