A balón parado

Una Máquina, ahora sí, sólida y esperanzadora

Cruz Azul está jugando muy bien. Cada vez mejor. Su racha de cinco victorias consecutivas, en este arranque de Liga, lo tiene como superlíder incuestionable. 16 de 18 puntos posibles. Apenas dos goles en contra en seis partidos.

El equipo que dirige Luis Fernando Tena está fuerte y lo va a estar aún más con el regreso ya de lesiones de Christian Giménez, Gerardo Flores, Achille Emaná y ya muy pronto de Pablo Barrera. La baja del capitán Gerardo Torrado, que se temía podría ser por toda la temporada, quedó sólo en mes y medio.

Así que todo pinta muy bien para el Cruz Azul.

Pero saben en este equipo que festejar lideratos generales no sirve de nada. Entrar a la Liguilla como número uno o como número ocho no te acerca necesariamente más a la posibilidad de ser campeón.

Se siente muy bonito ser reconocido como el mejor en la fase de clasificación, convertirse en el equipo favorito, en el más temido inclusive, pero la cruz de este equipo, es cuando tiene que superar el partido realmente importante, ese que te pone en el lado feliz de la historia.

Ahora, ¿tiene realmente potencial este equipo para superar a rivales complicados como el América, el Toluca o alguno de los que empiecen a crecer conforme pasen las jornadas?

Yo creo que sí. El equipo se ve fuerte, bien armado y con alternativas en cada línea. Marco Fabián empieza a asumir un rol protagónico, metiendo goles. El argentino Mauro Formica dejó de ser el fantasma en el que se convirtió el torneo pasado, su primero en el futbol mexicano. Falta por ver cómo regresa y qué aporta el camerunés Emaná. La defensa, liderada por el colombiano Perea, está rápida y atenta. En la contención empieza a ayudar Xavi Báez como alternativa a Torrado y Castro. El genio y habilidad del ecuatoriano Rojas ha sido disciplinado por Tena, por lo que se ve a un delantero mucho más trabajador y entregado.

Yo sí veo algo sólido y esperanzador. 

rafael.ocampo@milenio.com

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