A balón parado

Nada más en la Liga MX una sorpresa mata

La igualdad competitiva que se vive en la Liga MX, bajo esa sentencia de que cualquier equipo puede ganar, tiene su origen en la forma en la que se juega el campeonato de futbol en México… Eso de los torneos cortos y las Liguillas.

En una Liga larga y definida por puntos, como las que conocemos de Europa, también hay sorpresas, pero éstas a la larga no pesan en el resultado final.

La prueba más cercana se dio ayer, con la sorprendente, pero justa goleada que el Celta de Vigo le propinó al poderoso Barcelona. Es muy probable que este triunfo termine por no generar ningún impacto en mayo próximo cuando se defina al campeón.

Así que no deberíamos de ufanarnos tanto de que en México el colero le pueda ganar al superlíder. Este ejercicio se ha hecho ya muchas veces: si el campeonato mexicano se definiera por puntos (sin Liguilla) y en un solo torneo largo, como en antaño, siempre ganarían los equipos más poderosos económicamente. Un América, un Cruz Azul, un Tigres, un Monterrey… Vean las tablas de puntos de los torneos.

Esto nada más como un apunte, que debería de llevarnos a la reflexión. Como quiera que sea, y asumiendo plenamente la realidad en la que estamos inmersos, la Liga MX es atractiva y esta dosis de incertidumbre es sana.

Por más que alguien quiera dar por concluido el Clásico entre el América y las Chivas, a tres días de jugarse, la historia demuestra que el equipo débil, el que viene a la baja, puede dar la sorpresa y que ésta no tiene tanto costo. Hay quienes quieren hacernos creer que el América está tan distante de sus rivales locales como el Barcelona y el Real Madrid lo están de sus adversarios. Eso no es cierto. Pero si siguen con esa idea pues vean lo que pasó anoche en Vigo, donde el fastuoso equipo blaugrana, con todas sus estrellas en la cancha, debió de llevarse a casa más goles.    

 

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