A balón parado

El León es bicampeón porque quiso serlo

Ganó el campeonato el León porque es el que, en la Final, más lo buscó. En una serie que vino a menos, alejada en el partido de vuelta de la emoción que sacudió a todos el jueves pasado, el equipo dirigido por Gustavo Matosas fue más ambicioso, repudiando la parsimonia con la que sus rivales buscaban los penales en el segundo tiempo extra.

   Se impuso la calidad y la experiencia. No le alcanzó al Pachuca tanta energía y juventud, anoche en su propia casa pareció que se desfondaron tras la muy buena exhibición en el partido de ida.

   Y llegó el bicampeonato, ese que en los largos años ya de los torneos cortos sólo habían podido conseguir los Pumas. Y llegó este segundo título, hay que decirlo fuerte, por la seriedad con la que todos los que integran este equipo han trabajado. El León se armó para destacar en la Copa Libertadores, pero algo pasó y no pudieron eliminar al Bolívar que dirige Xabier Azcargorta. Fue un golpe duro quedar fuera del torneo continental porque realmente podían ganarlo.

   Pero esa eliminación, justo cuando se definía a los participantes de la Liguilla, fue la mejor noticia para los propósitos de refrendar el campeonato que habían ganado al América en el Estadio Azteca. Y lo peor que podía pasarle a un rival como el Cruz Azul, el incuestionable superlíder del torneo , que recibiría a un número ocho muy falso por su tremendo potencial.

   Ganó el León su segundo campeonato consecutivo porque tiene un muy buen entrenador, un tipo que arriesga y motiva, que se compromete con un futbol atrevido y valiente… Ganó el León por los estupendos futbolistas con los que cuenta, menos su portero, todos corridos y probados… Y ganó el León por una muy buena directiva, conocedora y dedicada, con un joven Jesús Martínez Murguía que nada tiene de “Junior”, muy bien apoyado por Arturo Elías Ayub… Sí, aquel del Pumas bicampeón. 

 

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