A balón parado

¿Investigará el FBI a los árbitros del México-Panamá?

Hace dos años, en tiempos de la corrupta Concacaf, a la Final de la Copa Oro, en el inmenso Soldier Field de Chicago, llegó la selección panameña, tras eliminar a la popular escuadra mexicana. No hubo maña alguna que resultara efectiva. Recuerdo muy bien ese juego final, con los aficionados estadunidenses apoderándose del estadio y finalmente festejando la obtención del título.

Anoche, en Atlanta, no hubo mano negra que impidiera que la interesante selección de Jamaica echara al equipo anfitrión, deshaciendo nuevamente la final soñada entre mexicanos y estadunidenses.

Pero sí en la otra semifinal, en el partido que completó la cartelera del Georgia Dome, se registraron “errores” inconcebibles de los árbitros que protagonizaron al final un hecho vergonzante. Al equipo mexicano se le marcó un penalti que no era. En el último minuto. A punto de ser eliminados por los panameños.

La misma historia que, se dijo, benefició también a los mexicanos en el duelo de cuartos de final ante Costa Rica jugado el domingo anterior en el Metlife Stadium de Nueva Jersey. Aunque al final apareció un video donde se observa un golpe de un rival sobre la pierna de Oribe Peralta, quedó la percepción de que se estaba beneficiando a México.

Se tendrá que revisar muy, pero muy bien, el proceder de los árbitros en estos dos partidos. Sobre todo en el de anoche. Los panameños se sintieron robados y humillados al grado de amenazar con no mantenerse en el partido.

En una organización cuyos dos últimos presidentes están en proceso judicial en los Estados Unidos, acusados por corruptos. En la que su vicepresidente está actuando como testigo protegido para comprar impunidad, tras ser cachado también en actos deshonestos, puede pasar cualquier situación ilegal y deshonesta.

Para el resultado final de este partido los remito a mi crónica páginas adelante. Y texto también aparte en Laaficion.com.

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