A balón parado

Hace mes y medio, estaba “felizmente casado”…

El lunes 16 de febrero pasado Jorge Vergara dijo en entrevista realizada en Milenio Televisión:

“No tengo ninguna enfermedad, mucho menos cáncer. He tenido algunos malestares como el del hombro, me rompí dos tendones, pero nada más. Por supuesto que no estoy divorciado, estoy felizmente casado, somos socios”.

Las cosas cambiaron con rapidez en la vida de Jorge Vergara. El pasado viernes 3 de abril el empresario anunció la destitución de Angélica Fuentes como directora ejecutiva de sus empresas. Cuestionado respecto a su situación matrimonial, respondió:

“Obviamente hay un rompimiento clarísimo por un problema de negocios. Y si toda la información que estamos sacando apunta a lo correcto tiene que haber un rompimiento. Pero todavía no iniciamos ningún proceso de divorcio, esto fue apenas ayer, entonces todavía no inicia este proceso”.

Vergara fue más allá:

“En eso estamos en este momento, en el descubrimiento de todos los asuntos irregulares que hay, porque son varias vertientes. Estamos investigando. Entonces tendré información más clara en un par de días. Desgraciadamente, tengo que admitir que estaba un poquito ciego y no me di cuenta de lo que estaba sucediendo”.

Ignoro si el señor Vergara seguirá manteniendo este asunto a niveles públicos y si será él mismo el que se encargará de difundir las afectaciones que sufrió por la señora Fuentes. Tampoco sé si ella decidirá hablar en algún momento para defenderse.

Aquí lo primero que hay que destacar es que ha sido el propio Vergara el que ha decidido hablar de estos temas. Sus razones tendrá.

Más allá del morbo de contemplar un pleito de dos personajes tan prominentes en el mundo empresarial, que además son matrimonio, debería de importar por encima de todo la situación que, por este suceso, empezará a vivir el Guadalajara, uno de los dos equipos de futbol más populares en el país.

Al parecer esta historia apenas empieza.  

 

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