A balón parado

Hace falta un informe detallado sobre el No a Guadalajara 2017

Hay versiones contrapuestas en esto de las razones por las que México renunció a la organización del Mundial de Natación que se celebraría en 2017 en Guadalajara.

Centralmente de aquellos que aseguran que el evento hubiera sido un muy buen negocio, si las distintas partes involucradas en su organización se lo hubieran tomado en serio.

Anda por ahí o muy bien archivado o un tanto extraviado el documento en el que las autoridades deportivas en 2011 (Bernardo de la Garza, como director de la Conade), fundamentaron y razonaron los números que le daban sentido a solicitar la sede de dicho campeonato.

Pero alguien dice que habría habido una derrama económica para el país y el estado de Jalisco que se situaba entre los 130 millones y los 200 millones de dólares.

Es decir, más de lo que se tendría que haber invertido en la construcción de una nueva alberca y el pago de muchos servicios requeridos para la atención de atletas, entrenadores y directivos.

Si esto es cierto, valdría la pena que se realizara un informe detallado y neutral que deslinde responsabilidades.

Hace falta precisar si quienes tenían que hacer su chamba la dejaron de hacer. Se habla de que la Conade, ya bajo la administración de Jesús Mena, le dio la responsabilidad de comercializar el campeonato a una persona. Bueno, pues qué pasó ahí. ¿No se pudo o no se quiso?

El gobernador de Jalisco, Aristóteles Sandoval, por lo pronto ha casi agradecido librarse del escenario de deuda postevento con el que se quedaron tras los Panamericanos de Guadalajara 2011.

Y en lo que la Federación Mexicana de Natación está ahora es en conseguir los 5 millones de dólares que tiene que pagar como castigo por haber rehusado a la organización del Mundial.

Debemos instalarnos en una cultura de asumir responsabilidades y no simplemente intentar darle vuelta a la hoja así nomás.  

 

rafael.ocampo@milenio.com

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