A balón parado

Los 12 Guerreros… Pero también Alfredo Castillo

Hace unos cuantos meses nadie esperaba nada de la selección mexicana de basquetbol. En una decisión no suficientemente transparente, Jesús Mena (entonces responsable de la Conade) y Carlos Padilla Becerra, presidente del Comité Olímpico Mexicano, despidieron o no prolongaron el contrato (daba lo mismo) del coach Sergio Valdeolmillos.

Designaron al estadunidense Bill Cartwright, un destacado ex jugador de la NBA, pero con trayectoria muy modesta como entrenador, como sustituto del español, que había tenido el gran mérito de llevar a la selección mexicana al Campeonato del Mundo 2014.

Estrellas como Gustavo Ayón, resentidos con el despido de Sergio, decidieron alejarse del representativo nacional... Y así estaban las cosas cuando se generó el cambio de mandos en la Conade. A su llegada como director de la misma, Alfredo Castillo se propuso arreglar las cosas. En unas cuantas semanas hizo todo lo que se necesitaba para que Valdeolmillos regresara y, consecuentemente, Ayón aceptó su inclusión en la plantilla que se prepararía para enfrentar el Preolímpico.

Se pudo haber actuado antes. No se hizo. Pero las medidas llegaron a tiempo.

Lo que se está viviendo hoy, desatada la euforia en el Palacio de los Deportes, es producto en principio de este actuar de Castillo, un funcionario al que cuesta reconocerle méritos...

Por supuesto que tomada la decisión de regresar a Valdeolmillos, todo el mérito ha sido del coach y sus jugadores. En esto de ganar partidos no tiene nada que ver Castillo.

Y hay que mantener a este grupo unido aunque hoy por la noche la selección de Argentina le ganara a la nuestra el pase a los Juegos Olímpicos de Río. Algo que sería muy doloroso por como se han dado las cosas en estos últimos días... Pero que también formaba parte del escenario inicial.

Como sea, el basquetbol mexicano demuestra que cuando se le apoya puede crecer.

rafael.ocampo@milenio.com
twitter@rocampo