A balón parado

¿Ganó, pero para dónde va este América?

El poderoso Real Madrid ganó ayer su partido contra el modesto Las Palmas in extremis. Al minuto 89, tras haberse dejado empatar a un gol tres minutos antes. Sumó tres puntos que con 27 en disputa lo siguen manteniendo a 12 unidades del líder Barcelona.

Al final del juego, el entrenador madridista, Zinedine Zidane, tuvo un gesto de absoluta honestidad al afirmar: “Así no vamos a ninguna parte”.

Algo idéntico tendrían que salir a decir Ignacio Ambriz y Ricardo Peláez, entrenador y presidente deportivo del América, respectivamente.

Anoche las Chivas, que han sido el hazmerreír del futbol mexicano en los últimos años, fueron superiores y debieron haber ganado el clásico. El árbitro Fernando Guerrero anuló de forma equivocada un gol de Isaac Brizuela al decidir marcar de forma errónea un fuera de lugar.

Al arrancar el segundo tiempo, errores puntuales de la defensiva rojiblanca permitieron a los americanistas, de contundencia probada, irse al frente 0-2. Una expulsión de Carlos Cisneros le puso a los de Matías Almeyda las cosas más complicadas.

Pero enseguida, cómo no, el mismísimo América se encargó de emparejar en este aspecto al hacerse expulsar el argentino Paolo Goltz, muestra patente de que la disciplina en este equipo sigue por los suelos.

El América se vio rebasado en todo, en entusiasmo y en nivel futbolístico. De eso hay que hablar porque este equipo partía como el favorito, como el gran favorito. Terminó sacando balones de la línea, con el fantasma encima del empate. Nos remitió a lo que sucedió hace unas semanas contra Cruz Azul cuando se vio alcanzado a tres goles.

Conviene pues preguntarse, pese a la euforia de sus aficionados e integrantes, a dónde va este América. Festeja este año su centenario y está próximo a enfrentar las semifinales de la Concachampions.

De Chivas ya sabemos que está en un laberinto del que solo se sale anotando y dejando de cometer errores en defensa.   

 

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