A balón parado

Ni el público más generoso va a salvar a la Fórmula 1

Al público mexicano le basta y sobra que la Fórmula 1 tenga una carrera en l capital del país para volcarse con entusiasmo y entrega en ella. Lo mismo pasaría, estoy seguro, si los organizadores de este serial incluyeran a Guadalajara y a Monterrey entres las ciudades con grandes premios.

Aún cuando no hubiera ningún piloto mexicano entre los 22 que compiten en cada carrera, la gente se volcaría festiva sin importar los altísimos precios en los que se cotizan los boletos, los souvenirs, las bebidas y comida que ahí se expenden.

No hay pues, a ojo de buen cubero, ningún fraude. Si miles de personas acudieron el año pasado, y lo repitieron este 2016, al Autódromo Hermanos Rodríguez y salieron felices no hay más que consignar esto y celebrarlo.

Pero tienen razón quienes han observado con preocupación que la Fórmula 1 se ha tornado aburrida y muy pero muy predecible. No hay que ser un experto para darse cuenta que la competencia entre uno y otro pilotos, entre una y otra escudería, emociona muy pero muy poquito.

Y miren que la carrera que se llevó a cabo ayer contó con el sanísimo ingrediente de tener la disputa por el título de pilotos viva, así fuera entre solo dos de ellos: Lewis Hamilton y Nico Rosberg.

El asunto es que es tal la diferencia entre los autos de la escudería Mercedes y el resto que casi no hay competencia. Los Red Bull y los Ferrari se quedan lejos de ellos y estos a su vez marcan diferencias con respecto a equipos como Force India, McLaren, Renault y Williams… y hay un último grupo de francos comparsas como Sauber, Haas, Toro Rosso y MRT. Con el Checo Pérez sometido en el décimo lugar toda la carrera, incapaz de acercarse a los Williams de Valtteri Bottas y Felipe Massa, la carrera perdió el interés de la grada. No se vieron más que contados rebases y desplazamientos pues la distancia entre los competidores siempre estuvo casi inalterable a lo largo de las 71 vueltas.

Algo se tiene que hacer para que la F1 sea más atractiva.  

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