A balón parado

Esta Copa América se antoja como nunca

Firmo todas las críticas que se han documentado del deficiente trabajo, sobre todo en el primer tiempo, de la selección mexicana de futbol la noche del miércoles pasado en San Diego, contra el representativo chileno.

Aun así, estoy seguro que los dirigidos por Juan Carlos Osorio mostrarán un mucho mejor rostro a partir del próximo domingo cuando enfrenten a Uruguay en Phoenix, en el arranque de su participación en la Copa América Centenario.

La selección nacional se ha convertido en un equipo muy dinámico, que corre y corre con mucho sentido de juego y con un notorio compromiso al esfuerzo. Tiene también un esquema que privilegia lo ofensivo, con buenos recursos que le garantizan varias llegadas a la portería adversaria en un partido.

No digo que sea una aplanadora, pero veo a la selección en un nivel muy parejo al de las principales o clásicas aspirantes al título.

En San Diego enfrentaron a un representativo chileno que quitando a su portero titular y capitán, Claudio Bravo, salió con sus principales figuras. México enfrentó a ese cuadro tan compenetrado con un equipo formado por varios suplentes. Y aun así en el segundo tiempo los de Osorio presentaron una mejor cara, mantuvieron el cero en su portería y con la entrada de Chicharito pudieron marcar el gol que les dio el triunfo.

Ante Uruguay va a ser algo muy parecido. Si los mexicanos muestran solidez tendrán ante sus siguientes rivales: jamaicanos y venezolanos, partidos más accesibles. Y llegarán fuertes y muy convencidos a la ronda de cuartos de final.

Pero un poco más allá de la proyección del desempeño del Tri, presiento que va a ser una buena Copa América. Nada que ver con las que se organizan en los países sudamericanos. Habrá un gran ambiente en las tribunas, grandes estadios, buenas canchas. Y lo más importante: equipos que no van a estar de vacaciones. Lo vamos a empezar a ver desde hoy con el Estados Unidos vs Colombia.

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