A balón parado

La Final de un sólo hombre

Puede parecer injusto con sus compañeros que le permiten lucirse, pero la Final entre el Pachuca y el León parece estar hecha para que se luzca un sólo hombre.

Se trata del ecuatoriano Enner Valencia, un verdadero diablo en el ataque de los Tuzos del Pachuca. Anoche este hombre que estará con su selección en el Mundial de Brasil 2014, definió con una enorme actuación prácticamente la Final a favor de sus colores.

Pareciera que la pelota siempre busca a Valencia, pero es él con su velocidad e inteligencia el que siempre está donde debe de estar. Este hombre, un desconocido prácticamente para el medio mexicano hasta que empezó a llamar la atención con sus goles este torneo, ha crecido notablemente hasta convertirse en el goleador y figura de una Liga en la que cuesta sobresalir de forma individual.

Es Valencia ese jugador desequilibrante y desquiciaste que todo equipo busca siempre tener en su ataque. Ese jugador de la estirpe de los Christian Benítez o, últimamente, Darwin Quintero. Es de esos que saben ganar, casi por sí mismos, una Final.

Pese a los muchos y muy buenos goles que Valencia ha convertido este su primer torneo en el futbol mexicano, pese a que ese le valió ser el líder de anotaciones en la fase regular, como que nadie se lo tomaba en serio. Ni los medios, ni los rivales. Cada partido que aparece sigue sorprendiendo a todos. Entre menosprecio y descuidos, más sus notables condiciones, su figura se ha vuelto dominante.

Para el partido de vuelta del domingo por la noche, con la ventaja de un gol para su equipo, con el León obligado a atacar más allá de su propia convicción, la Final está más que hecha a su medida.

Yo pensé que ganaba el León, pero qué agradable ver que hay un equipo ganándose a pulso, con una voracidad admirable, su sitio entre los consagrados y de la mano de un jugador de verdad muy atractivo. 

 

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