A balón parado

La Final que Chivas debe lamentar

En principio la lealtad a una formación que los llevó a destacar en el Torneo de Copa hizo que las Chivas perdieran la Final de la Copa MX. No tiene, quedó claro, el Chepo de la Torre dos formaciones poderosas y competitivas. Un Puebla con la soga del descenso al cuello les pasó por encima y pudo fácilmente definir el duelo en el mismísimo primer tiempo.

Quedó claro que los dirigidos por el Profe Cruz tuvieron la capacidad de concentrarse en la Final y quedará el misterio de cómo un equipo que es capaz de jugar de esta manera padece como ha padecido en el torneo.

Ni siquiera el supuesto envión anímico que da ganar este torneo es garantía para los de La Franja de que puedan cerrar con éxito el torneo pues su permanencia en la Liga MX no depende de ellos.

Volviendo a Chivas, ni la efectiva reacción que tuvieron al arranque del segundo tiempo, cuando consiguieron empatar a dos el marcador, permite pensar que no entregaron la Copa. Parece que creyeron que bastaba con la camiseta para vencer a un equipo desahuciado.

Por encima de la actuación de los dos equipos se tiene que destacar la credibilidad que ha alcanzado este torneo. Anoche se jugó ante un escenario pletórico y con una audiencia televisiva que debió sumar millones. Fue una final transmitida por varias empresas televisivas: ESPN, TDN, Tv Azteca y TVC Deportes y Univisión en Estados Unidos.

Seguramente ha sido la Final de Copa MX (en esta nueva época del torneo) con mayor difusión en todo el país. Y el torneo debe consolidarse haciendo mejoras sustanciales.

Lo importante es el involucramiento de la gente que en las etapas finales muestra el torneo y la valía que le dan las aficiones e integrantes de los equipos que la han llegado a ganar.

Chivas debe lamentar haberse tomado este partido con la superficialidad que significa no recurrir a poner a los mejores jugadores que tiene. Y Puebla debe gozar esto porque pase con ellos lo que pase el trofeo estará ya en su historia.

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