A balón parado

¿De qué servirá ser la sede del Congreso de la FIFA?

La Federación Mexicana de Futbol será la sede del próximo Congreso de la FIFA. Los próximos 12 y 13 de mayo en la Ciudad de México. El primero bajo la égida de Gianni Infantino.

En su momento, cuando se supo que la FMF ganó la sede de este evento, se festejó con moderación, pero entre directivos como Justino Compeán, entonces mandamás de este organismo, se generó satisfacción.

¿Pero qué gana el futbol mexicano siendo sede de este Congreso? ¿Hay un beneficio económico? ¿Hay la posibilidad de aprovechar esto para generar influencia?

Entiendo que las aguas en la FIFA están todavía algo revueltas como para navegarlas con osadía, pero creo que si algo revelará este Congreso es la falta de líderes en nuestro medio.

Tampoco es que se pueda alterar tan fácil la agenda de un encuentro como estos, pero sí en torno al Congreso se pueden crear foros de discusión sobre temas específicos. El futbol mexicano tendría que intentar aprovechar este gran auditorio para situarse a la vanguardia de las principales discusiones que tiene pendientes el futbol mundial: la del uso de la tecnología, la del arbitraje, la de ciertas reglas que parecen rebasadas. La de tantas cosas.

Pero no, todo parece que transcurrirá con una aburrida cotidianeidad. Los burócratas que van a dormirse a las largas sesiones del Congreso son los que dominarán la escena. Tipos soberbios y densos que solo vienen a representar su poder, nunca a aportar nada.

El futbol mexicano necesita generar influencia regional y mundial. Crear una imagen de vanguardia, no nada más de buenos y serviles anfitriones. Y el futbol que la FIFA ha controlado nos debe tantas explicaciones y está tan estancado en tantas cosas que alguien, con inteligencia, debería de intentar sacudirlo.

Ojalá cuando menos se acuda a este Congreso con este grado de conciencia.


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