A balón parado

Esperaba otra cosa de Osorio en este tema

Se le pregunta a Juan Carlos Ososrio, el colombiano entrenador de la selección mexicana de futbol, su opinión sobre el número de “naturalizados” y extranjeros que se han integrado en los últimos años a la Liga MX.

Este cuestionamiento le fue formulado ayer como parte de la conferencia de prensa que dio en la ciudad de Miami, donde la selección a su cargo estará jugando dentro de un mes su primer partido de preparación del año, contra el representativo de Senegal.

Contra lo que yo esperaba, el señor Osorio (un hombre de mundo que ha viajado por varios países completando su formación profesional y concretando distintas opciones laborales), se va por la fácil. En lugar de defender la apertura de un mercado futbolístico como el mexicano, y documentar que la realidad actual no le impide en ninguna medida integrar una lista amplia de jugadores seleccionables, opta por señalar lo que algunos “buenos mexicanos” han venido demandando en los últimos días.

Osorio coincide, al parecer, con la idea de cerrar un tanto los mercados, con el principal argumento de que esto ayudaría a tener más y mejores opciones de jugadores, lo tengo que decir de alguna manera, “cien por ciento mexicanos”.

El mundo no va por ahí. El mundo del futbol, tampoco. Selecciones como la alemana, la española, la italiana, símbolos de cultura que por muchos años se cerraron a la migración, han sido campeonas. Y no ha pasado nada. El éxito deportivo ha aplastado cualquier manifestación de intolerancia ante este fenómeno.

Sólo la ignorancia está detrás de quienes buscan la pureza nacional o hasta racial. Sobre todo, cuando de lo que se habla es de futbol.

Creo que alguien con suficiente peso social, una figura del mundo intelectual mexicano o latinoamericano, tendría que elevar la voz y poner un poco de sensatez en este tema. Sinceramente, esperaba otra cosa de Osorio en este tema. 

 

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