A balón parado

Hablar de un “doblete azul”, ahorita, es una irresponsabilidad

Siendo como soy, un simpatizante confeso del Cruz Azul, me siento no sólo con el derecho, sino hasta con la obligación de realizar este llamado de atención. Me parece absolutamente fuera de lugar que algunos jugadores y el entrenador hablen de las posibilidades de obtener "el doblete" (el título de la Copa MX y el del Clausura 2016), cuando ni siquiera tienen asegurado un lugar en la Liguilla.

Decir esto en el Cruz Azul, por todo lo que hemos vivido los cruzazulinos en los últimos y larguísimos 20 años, no debe ser visto como un gesto de confianza y compromiso, sino una irresponsabilidad.

La descalificación es automática: no pueden ganar un título y ahora hablan de dos.

La realidad es que este Cruz Azul que ciertamente ilusiona bajo el mando de Tomás Boy, consiguió la noche del miércoles pasado su pase a las semifinales de la Copa MX donde enfrentará a un solo partido y jugando de local al Necaxa, de la Liga de Ascenso. ¿Es favorito para llegar a la final? Sin duda. Pero paso a paso.

La situación de los cementeros en la Liga es más complicada. A falta de 7 jornadas para que termine la fase regular del torneo, se encuentran en la posición número 7 con 15 puntos. En 10 partidos jugados han ganado 3, por 6 empates y una derrota.

Sus siete enfrentamientos pendientes son: de visita contra el Atlas; de locales contra Pachuca; visitan a Dorados; reciben al Santos; visitan al Veracruz; visitan al Toluca y reciben a los Tigres. 21 puntos de los cuales deberán ganar al menos 12 para asegurar su sitio entre los 8 que integran la Liguilla.

Luego, conseguido este objetivo, habría que ver contra quién le tocaría enfrentarse.

Este Cruz Azul juega bien, anota goles, se defiende más o menos. Tiene pendientes muy puntuales. Tiene potencial para crecer y ser mejor, pero hay que concretar esto para hablar de que puede realmente ser un candidato a ganar la Liga. Hay equipos en mucho mejor forma.

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