A balón parado

¿Por qué Colombia sí crece y México no?

No sé a dónde estén volteando a ver las autoridades del deporte en México. Hubo una época en que se querían reflejar en Cuba, país con el que establecieron convenios de intercambio de entrenadores con instalaciones.

En años más recientes hubo quien planteó hacer una revisión puntual de las políticas que en esta materia ha venido desarrollando el gobierno español. Y así, los modelos a imitar siempre han estado muy a la mano.

No sé si para imitar, pero harían muy bien, tanto en la Conade como en el COM en revisar lo que ha venido haciendo el gobierno de Colombia. Con ellos no aplica eso de que no se puede crecer en los resultados que deben de dar sus deportistas de alto rendimiento.

De unos Juegos Panamericanos a otros, de los de Guadalajara 2011 a los de Toronto 2015 hay crecimiento. Hace cuatro años se situaron en el sexto lugar del medallero, con 24 oros, 25 platas y 35 bronces… A falta de cinco días de competencia en Canadá acumulan ya los mismos 24 oros, por 8 platas y 24 bronces. Una proyección conservadora habla de que terminarán superando las 30 preseas doradas, completando su mejor actuación en este tipo de justas.

En cambio, en México nos hemos tenido que remitir para establecer las metas de Toronto a lo que se obtuvo en los Juegos Panamericanos de Río de Janeiro 2007. Y por lo que hemos visto en estos días va a estar complicado llegar al objetivo de las 23 medallas de oro.

Ojalá se pueda generar el espacio para reordenar pronto todo. Voluntad en Alfredo Castillo, el director de la Comisión Nacional del Deporte, existe. Hay que ver, eso sí, si se genera la habilidad para unir a todas las partes que dan vida a este entramado: al Comité Olímpico Mexicano, a las federaciones deportivas. Unir a partir de la exigencia, eso sí, pues de lo que se trata es de mejorar sin pretexto alguno.  

 

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