A balón parado

El Club de Decio y su reducido margen de error


17 días después de que asumiera de forma oficial el cargo de presidente de la Federación Mexicana de Futbol, Decio de María presentó a su equipo de trabajo.

Los cuatro cargos que repartió y los personajes que estarán en ellos, se habían filtrado a los medios desde hace varias semanas: Guillermo Cantú, como secretario general; Héctor González Iñárritu, como director de la Comisión de Arbitraje...

En lo que puede decirse que sí hubo novedad es en su decisión de partir la Dirección de Selecciones Nacionales en dos. La parte administrativa se la dio a Fernando Cerrilla (que se había quedado en el puesto de secretario general de la FMF cuando Decio pasó a la presidencia de la Liga MX)... Y la parte deportiva decidió confiársela a Santiago Baños, el ex auxiliar técnico de Miguel Herrera, quien dejará sus labores de cancha para pasar al escritorio.

Entiendo que Decio, al llegar a un cargo tan importante como el que ahora ocupa, quiera rodearse de gente de confianza. Cantú, Cerrilla y González Iñárritu se sabe, son sus amigos. Profesionales capaces también, de ello no tengo la menor duda. Pero queda mucho la idea, ahora sí del famoso "Club de Toby". Parece también un reacomodo de secta, como el que se practica en los regímenes gubernamentales mexicanos (sean del PRI, PAN o PRD)... Siempre habrá una Embajada disponible para garantizar fidelidad y cercanía, para evitar la traición.

Ya se verá de qué son capaces estos hombres. A la Federación Mexicana de Futbol se le mide, sobre todo, por el desempeño y resultados de la selección nacional.

El futbol local queda como responsabilidad de las Ligas, a las que se les ha dotado de personalidad propia y un grado de relativa autonomía.

Urge que definan al sustituto de Miguel Herrera al frente de la selección mayor. Esa es su primera gran decisión. Y no tienen demasiado margen de equivocación.

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