A balón parado

Cierto, no nos azotemos, esto apenas comienza

Los seguidores de Javier Hernández y Raúl Jiménez tendrán que irse acostumbrando a leer o a escuchar críticas, positivas o negativas, por lo que estos futbolistas hagan sobre el terreno de juego en cada partido en el que les toque actuar.

Vivir en el elogio simplemente porque se trata de dos mexicanos y esperar que siempre estén recibiendo el trato de héroes nacionales, es imposible.

Qué maravilla que el Chicharito y Raúl estén jugando en dos de los equipos más poderosos del mundo. Por supuesto que es algo que debe celebrarse, que es motivo de orgullo y alegría.

Pero lo que sigue es ahora analizar lo más objetivamente que se pueda su desempeño. Y la verdad es que el sábado pasado no lo hicieron nada bien.

Jiménez salió de titular con el Atlético, jugando 63 minutos hasta que fue cambiado por el francés Antoine Griezmann.

Chicharito, con el Real, entró justo en ese minuto 63 por el francés Karim Benzema.

Ninguno de los dos pudo lucir las incuestionables cualidades que los llevaron a estos equipos. Javier prácticamente ni la tocó. No puede decirse que haya fallado algún gol clave. Los 27 minutos (más 4 de complemento) que jugó nunca fue habilitado ni por arriba ni por abajo.

Raúl se dedicó, sobre todo, a defender pues en el sistema de su entrenador un delantero es la primera línea para parar las embestidas del rival.

Que nadie en el Real Madrid se salva, ni ningún otro jugador mereció una calificación positiva, puede ser. Este equipo hiló su segundo descalabro consecutivo en tres partidos que lleva la Liga.

Que no fue plena culpa de ninguno de estos dos jugadores mexicanos el no haber podido lucir en este, su primer clásico, es también muy certero.

Pero de los dos uno podía esperar un protagonismo mayor.

Ahora, estoy seguro que esto apenas comienza y que los dos tendrán la oportunidad de revertir esta inocua actuación. Pero al margen de las buenas sensaciones, hay que aceptar a leer y a decir, cuando no hagan bien las cosas.   

 

rafael.ocampo@milenio.com

twitter@rocampo