A balón parado

Chivas, cada día más débiles Y con menos tiempo

Nada que ver la crisis de resultados que padecen los Pumas y el Cruz Azul con el drama y la angustia, por no decir, la pena y vergüenza, que generan las Chivas en sus millones de seguidores.

El gran problema es que los rojiblancos están en riesgo de descender. Y el riesgo es más serio del que sus propietarios y directivos han estado dispuestos a reconocer en público.

Las Chivas no están para experimentos ni para promesas. Por lo demás, no se sabe qué es realmente lo que están ensayando pues para enfrentar el reto más triste de su historia trajeron veteranos del calibre de Carlos Salcido y Fernando Arce, así como a figuras como Ángel Reyna.

Estos se sumaron a jugadores consolidados, como Omar Bravo, Israel Castro, Aldo de Nigris, por mencionar sólo a algunos. Pero nada. Los buenos resultados, los triunfos que les permitan sumar de a tres no llegan.

Ayer por la tarde en su estadio acumularon su quinta derrota consecutiva, segunda seguida en la Liga en la que no pueden darse el lujo de no sumar.

¿Qué pueden decir hoy Jorge Vergara, Rafael Puente y Francisco Palencia, cabezas visibles de este proyecto?

¿Qué? ¿Qué hay que tener paciencia para que los nuevos jugadores y el nuevo entrenador se compenetren y entiendan?

¿Pero que no tuvieron el tiempo suficiente durante la pretemporada? ¿No sabían que tenían que dar resultados de inmediato?

¿Qué se ha visto de positivo en este equipo dirigido por el argentino Carlos Bustos como para esperar algo mejor? ¿Qué pueden decir a su favor, que el equipo tiene llegada al marco rival, pero no la mete? ¿Que no se supone que para eso está un director técnico, para lograr que quienes jueguen de titulares den resultados y si no poner a otros?

Cada partido veo a Chivas más débil, con menos confianza en su potencial, con mucho ruido en su entorno… Y se le vienen rivales muy complicados, con mucha calidad y también con elevada presión para ganar. 

 

rafael.ocampo@milenio.com

twitter@rocampo