A balón parado

De Ayotzinapa no quiso hablar… Pero sí llamó a votar por el Verde

Actuó mal Miguel Herrera con ese tuit de apoyo al Partido Verde. Pero se equivoca peor reiterándose en el error, no mostrando autocrítica, confundiendo lo que son sus derechos políticos con lo que marca un proceder adecuado a los lineamientos éticos que, cuando se trata de hablar de política, siempre ha marcado la Federación Mexicana de Futbol.

Espero que en las próximas horas, sea Justino Compeán o sea Decio de María, establezcan una línea de claro rechazo al comportamiento del director técnico de la selección nacional.

Recuerdo nítidamente cuando a fines del año pasado, en plena sala de conferencias de la Amsterdam Arena, después de que la selección le ganara a su similar de Holanda en un juego de preparación, le pedí a Miguel su opinión sobre las manifestaciones de apoyo a los deudos de Ayotzinapa que se habían registrado en las tribunas.

Claramente dijo que de cuestiones políticas no hablaba. Lo respaldó en esto su jefe, el director de selecciones nacionales, Héctor González Iñárritu.

Ambos personajes se ampararon en el principio de que la FMF o la Selección eran entes apolíticos y la imagen de ellos estaba indisolublemente ligada a ellas. Por eso se cuidaban aún de emitir opiniones personales.

¿Qué pasó ahora con este principio? ¿Cómo puede ser que Miguel, un tipo tan astuto y listo, no sé de cuenta de lo delicado de su proceder? Se ha vuelto alimento de las descalificaciones más pasionales que sólo se vinculan a lo electorero y político.

¿Quién le va a creer que lo hizo de forma desinteresada? ¿Quién le va a creer que es un simpatizante real del Partido Verde?

Pero además, ¿por qué lo hizo justo este día, el día de las elecciones?

Miguel se extralimitó y pretende engañar y también descalificar y callar a sus críticos. Insisto en que lo mejor que podría hacer es reconocer que no debió haber escrito ese tuit.   

 

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