A balón parado

Apoyar al 'Chicharito' no te hace más mexicano

La llegada de Javier Chicharito Hernández al Real Madrid me parece una enorme noticia. Como se haya registrado su contratación con el campeón de la Champions League… Haya sido por habilidad de su representante y por inteligencia del propio jugador… Haya sido por necesidades de última hora del equipo que dirige el italiano Carlo Ancelotti. Es además de enorme, por lo inesperado, una gran noticia.

No importa tampoco que un factor importante haya sido el que se le considere un hombre que se supone aceptará con gusto su condición de suplente del francés Karim Benzema.

Considero además, con argumentos completamente futbolísticos (es decir, no de origen patriotero), que el mexicano tiene condiciones para pelearle y ganarle la titularidad a Benzema, cuestionado por su reducido carácter. Ayer expuse mis razones  sobre el tema en este mismo espacio.

Como sea, hoy quiero decir que me parecen grotescos los comentarios de todos aquellos que han reclamado en las últimas horas, desde el púlpito periodístico y desde las poderosas asambleas populares en que se han convertido las redes sociales, unanimidad absoluta a partir de rendirse en elogios y otorgar pleitesía al ex jugador de las Chivas y del Manchester United.

Quemar en leña verde a quienes critican al Chicharito… Insultar y descalificar a quienes se atreven a cuestionar sus condiciones futbolísticas o se burlan de su papel de permanente suplente, no me parece que deba ser ni aplaudido ni imitado.

Esto es futbol. Apoyar al Chicharito no significa hacer patria, ni te vuelve más mexicano. Y no apoyarlo no te convierte en traidor a la nación ni enemigo ni sujeto indeseable. ¡Por favor! Respetemos el pensamiento diferente y aprendamos a leer y a escuchar a los críticos sin dolor ni ánimos de venganza.

Chicharito necesita más a quien le observe y documente sus fallas que a una gratuita corte de lamebotas de elogios tan repentinos como baratos.

rafael.ocampo@milenio.com

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