A balón parado

Lo que ya hizo el América lo debe hacer el Cruz Azul

El que sigue en ser despedido es Tomás Boy. Es evidente que el veterano entrenador no puede con la responsabilidad que asumió de hacer exitoso al alicaído Cruz Azul.

La directiva del equipo propiedad de la Cooperativa cementera puede argumentar lo que quiera para defender la permanencia de Boy en la dirección técnica. La realidad es que con este hombre al frente, su equipo no solo no gana campeonatos, sino que cada semana se mete más en problemas de descenso.

Ya quienes manejan al América demostraron flexibilidad e inteligencia. Por más que defendieron a Ignacio Ambriz terminaron por darse cuenta de que éste no era el indicado para conseguir sus objetivos. No importó que los azulcremas estuvieran en posición de clasificarse a la Liguilla. No soportaron que el equipo hiciera el ridículo en sus partidos de local.

En el caso del Cruz Azul no solo hacen el ridículo en su estadio, sino algo más grave, no han podido colocarse en zona de Liguilla, además del riesgo de situarse en el fondo de la tabla porcentual.

A Tomás Boy le han dado el tiempo suficiente y el apoyo necesario. Le han mantenido en el equipo a jugadores destacados y le han conseguido refuerzos que cualquier entrenador desearía.

Pero no puede. Como Ambriz en el América, al apodado Jefe le ha quedado grande la responsabilidad.

Hicieron el ridículo con el América al permitir la triste y humillante remontada en el Estadio Azul; van y le ganan, jugando de forma muy fea, a los Jaguares de Chiapas; regresan a su estadio y pierden contra el Toluca.

Les toca visitar el próximo sábado a los temibles Tigres de Ferretti y de Gignac. Lo que todo indica será una nueva derrota.

¿Esperarán Billy Álvarez (el presidente) y Yayo de la Torre (el vicepresidente) a que vuelvan a dejar de sumar para tomar la decisión que muchos les reclaman y que es lo que procede en cualquier crisis similar?

Son capaces de irse por ese camino. 

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