A balón parado

¿Alfredo, seguir en la Conade vale tanto como para aceptar humillarse?

Salir a ofrecer perdón en televisión nacional no es el estilo de Alfredo Castillo. Además, ofrecer perdón ¿por qué? ¿Qué hizo mal en Río de Janeiro el director de la Comisión Nacional del Deporte?

¿Hacerse acompañar por su novia? ¿No equivale a lo mismo cuando el presidente del Comité Olímpico Mexicano, Carlos Padilla Becerra, se hace acompañar por su esposa? Yo saludé al querido Carlos cuando menos en dos ocasiones en Toronto, durante los pasados Juegos Panamericanos, insisto con su respetable y amabilísima esposa al lado, con una acreditación al cuello.

¿Y quién dijo nada? ¿Quién preguntó o acusó de malos manejos, de usar dinero público para que la señora viajara?

Que la novia de Castillo estuviera el día de la inauguración con uniforme especial fue aclarado, a satisfacción de todos, varios días atrás. Que Castillo apareciera en una foto o en un video dándole un beso o abrazándola ¿eso es algo por lo que tiene que pedir perdón? Ello significa que anduviera de “lunamielero” en Río como aceptó, sin chistar, que se le dijera en su cara ayer por la mañana Carlos Loret de Mola en su noticiario de Televisa?

Alfredo ¿de verdad vale la pena tanto el cargo de la Conade como para aceptar salir a los medios a humillarse, a exponer los temas en un tono suave y de falsa concordia? Aceptar salir a explicar temas a periodistas que no entienden ni de tiempos ni de contenidos de los temas que abordan… A responder preguntas del público que te acusan de ladrón cuando justamente todo tu discurso ha sido el de evitar que federativos corruptos y desordenados se roben el dinero que se les otorga del presupuesto federal.

Por lo que dijo Alfredo en la referida entrevista dependerá de las explicaciones que dé a los medios el que siga al frente del órgano gubernamental que regula el deporte, de ello dependerá que no le acepten la renuncia. Qué historia.   

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