A balón parado

¿Cómo? ¿Ahora resulta que son las víctimas?

Hemos presenciado en los últimos años, en vivo y en directo en la televisión, a manifestantes en las calles aporrear con saña a los policías que resguardaban el orden de sus propias protestas. Sabiendo que estos cuerpos de vigilancia tienen órdenes de no atacarlos se acercan a ellos, los retan, los provocan cara a cara, los agreden con empujones y con sus propios toletes que antes se los arrebataron.

Los policías resisten y sufren y en quienes presenciamos esto se hace pedazos de tajo toda esta idea de que esos pobres hombres (empleados con sueldos bajísimos), acusados siempre de represores, son los que están ahí, a lost que pagamos con nuestros impuestos los ciudadanos, para que nos cuiden.

Pero cuando estos personajes, la mayoría autodefinidos como anarquistas, llegan a ser detenidos, lo que se destaca mediáticamente en algunos foros es todo lo contrario, la saña de los policías, su rudeza y falta de escrúpulos… Desde esos varios foros influyentes, “progresistas y de izquierda”, se empieza a dar voz a los familiares y defensores de los primeros agresores, convirtiendo el tema en una real campaña que no termina hasta que éstos son liberados.

El cuadro se completa con estos mismos personajes, saliendo de prisión, hablando ante las cámaras de televisión, denunciando la injusticia que se cometió con ellos y muchas veces advirtiendo que seguirán actuando de la misma forma radical y violenta.

Bueno, pues esto empieza a pasar en el mundo del futbol. Hay quienes ahora pretenden convertir en intocables a los violentos y desenfrenados barristas que irrumpieron la noche del domingo pasado en la cancha del Estadio Jalisco.

Cuando resulta que se empieza a aplicar contra esos violentos el instrumento jurídico que se generó con las reformas a la Ley respectiva, se cobra conciencia de que lo que se atrevieron a hacer ya no se acaba con una simple sanción administrativa. Entonces sí, para algunos influyentes progresistas, se les está castigando con severidad.  

 

rafael.ocampo@milenio.com

twitter@rocampo