A balón parado

Ahora sí, a hablar y a explicar, lo que antes callaron

Es odioso recurrir a lugares comunes y más cuando pareciera que uno, con ellos, quiere dictar alguna lección.

Pero estoy seguro que el unánime rechazo que han recibido quienes desde la Federación Mexicana de Futbol, han operado la contratación de Juan Carlos Osorio, como entrenador de la selección nacional, se pudo haber evitado.

Les ha faltado a Guillermo Cantú y Santiago Baños habilidad y sensibilidad para manejar la situación. Apertura, podría decirse también.

Lo único que han logrado con esta cerrazón, por lo que han dicho pensada y planificada, es conformar un escenario terriblemente negativo para el entrenador colombiano, que es el menos culpable en toda esta historia.

Si Cantú y Baños hubieran hablado en un principio de la forma en la que encararían su trabajo y lo que estaban buscando… Si hubieran exhibido las virtudes de uno y otro… O simplemente las de Osorio, cuando lo entrevistaron… Otra cosa estaría pasando.

La prueba de que siempre hay que comunicar es que ahora, cuando es inminente la llegada y presentación de Osorio, cuando la información se les ha escapado de las manos… ¿Qué creen que han hecho?

Pues han tenido que salir a hablar… Ahora sí aceptan entrevistas (sobre todo Baños), se exponen a los cuestionamientos de los periodistas… Y manifiestan su desacuerdo con quienes los han criticado y han tundido al entrenador colombiano por carecer, a todas luces, de una trayectoria en la que sobresalgan méritos que siempre ha tenido quien se ha hecho cargo de la selección mexicana de futbol.

Decio de María, jefe de Cantú y Baños, debe instaurar en su gestión el buen arte de comunicar a tiempo y de forma precisa y oportuna. No puede ser que lecciones básicas de gestión, se dejen en el olvido. Por ignorancia o por soberbia, da lo mismo. 

 

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