A balón parado

Ahora sí hay argumentos para la ilusión

Algo inspira este Cruz Azul que no se había visto en muchos años. El equipo proyecta unión, personalidad, garra y calidad. Todo ello está generando una particular comunión con su tribuna y sus aficionados. Tener un estadio casi lleno en un partido de cuartos de final de Ala Concachampions no se había visto nunca. Y la respuesta de los jugadores y cuerpo técnico fue la mejor, goleando de forma impecable al Kansas City, campeón de la MLS de Estados Unidos.

La Máquina está pues ya en las semifinales de este torneo que otorga el pase al Mundial de Clubes. Enfrentará en su serie a los Xolos de Tijuana. El público azul espera, por fin, ganar este torneo. En ediciones anteriores, sólo han podido ser subcampeones.

Además el Cruz Azul se mantiene en el primer lugar de la liga, con 28 puntos, sólo una derrota y un empate.

Pero la noche del miércoles pasado en el Azul presentó un ingrediente positivo extra: las reapariciones de Gerardo Torrado (quien estuvo mes y medio fuera por lesión) y de Pablo Barrera, quien se vio obligado a parar mucho más tiempo por la segunda rotura de ligamentos.

Así que la incorporación de estos dos jugadores, más la de Gerardo Flores que reapareció semanas atrás le dará una mayor competencia interna al plantel que dirige Luis Fernando Tena.

Lo escribí ya hace algunas semana y ahora lo ratifico este equipo tiene recursos suficientes para llegar a la Liguilla con fuerza y ahora sí ganarla. Como sucedió en aquel lejanísimo 1997 cuando dirigidos precisamente por Tena le ganaron la final al León.

Lo bueno también es que al margen de nombres, el Cruz Azul juega cada vez mejor, con el recuperado liderazgo de Christian Giménez, el muy buen momento de Marco Fabián, el sacrificio que ha puesto Joao Rojas. La aparición, por fin, del argentino Formica… Y atrás, el colombiano Perea es toda una muralla… Y bueno, Jesús Corona sigue siendo una garantía. 

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