Desde el gimnasio

¡Una guerra comunicacional montada en un teatro futbolero!

Circo, imagen e intereses ocultos miden fuerza y confrontan estrategias de comunicación en el penoso caso de las Chivas, Vergara y su esposa Angélica Fuentes, la podóloga Belén Coronado y el ex técnico de la Selección Mexicana y fallido timonel del Rebaño "Sagrado", Ricardo La Volpe.

Los pretextos parecen banales, un dueño de un equipo apresurado en despedir a su técnico, de calidad internacional, por una acusación de presunto acoso sexual de una empleada de uno de los equipos más populares de México, cuya alta dirección de este empresario desde que compró la franquicia le ha dado varias abolladuras a la imagen de la marca, de la mano de su esposa que está inmiscuida hasta las entrañas del equipo jalisciense.

Por el otro lado un entrenador de la calidad de La Volpe, usualmente líder y bien plantado, que en medio de este escándalo, en su propio testimonio se habría convertido en un investigador de los asuntos internos de su equipo, incluyendo el constatar si la podóloga chiva proveía de otro tipo de masajes a los futbolistas que simplemente atenderles sus callos y uñas.

Un personaje que en esta historia despierta no sólo el interés de los críticos, sino el morbo de todos es sin duda Belén Coronado, a quien ya todo mundo quiere conocer, escuchar su versión e incluso investigar de esas técnicas ya tan particulares de atender los pies de los futbolistas, ¿quién es ella en realidad? ¿Qué relación tiene con la señora Angélica Fuentes de quien se dice fue la que apresuró este affaire noticioso? ¿Qué relación tiene con Vergara o con algún otro alto directivo, como para que su queja no sólo fuera escuchada por la más alta jerarquía, sino atendida de inmediato presumiblemente a su favor?

Hoy leo las columnas y editoriales de la prensa nacional dando cuenta de estos hechos y evidenciando en algunos casos claros intereses detrás de cada firma, en otros análisis con información parcial y opiniones sin sustento periodístico que las avale, otras más haciendo del río revuelto ganancia de seguidores de sus espacios noticiosos y muy pocas centradas en la gravedad de estos hechos y el deterioro no sólo al equipo involucrado, sino al futbol mexicano.

Vergara tiene mucho poder económico y de relaciones, tiene muchas formas de influir en la prensa nacional, aunque también en su camino ha dejado uno que otro damnificado.

La Volpe ya no tiene todo el peso mediático que llegó a tener en sus momentos de gloria al frente de la Selección Nacional de México, no tiene la capacidad económica de su rival en esta lucha, pero seguramente cuenta con algunos aliados de aquellas relaciones que ha cultivado a lo largo de su carrera, aunque desafortunadamente para él, también tiene muchos detractores que gozarían destrozando su imagen, además del propio Vergara y los hilos que mueven este montaje comunicacional.

Lo que resulta a todas luces inverosímil es que el centro de todo esto sea un asunto de moralidad, ya que ni siquiera en materia penal es un delito grave y que en pleno curso de la investigación se haya actuado con tal prontitud y se haya montado este circo comunicacional.

Ayer leía una frase que retomo como descriptiva de lo que estamos viendo: "tanta moralidad me confunde".

Y es que aquí es donde entra la lógica con lo que todo esto se está ventilando, ya que toda institución normalmente en un tema como estos prepara un plan de crisis y de prevención de daños a la imagen de la marca y antes de ventilar públicamente sus asuntos.

Ni qué decir en el futbol mexicano y en todo el mundo, donde las estrategias de comunicación, relaciones públicas e imagen protegen ante todo a los protagonistas, los futbolistas y sus directores técnicos hasta que la contundencia de las investigaciones les indique otra ruta a seguir.

Sin ir más lejos, recordemos escándalos de seleccionados nacionales con bailarinas o sexoservidoras, ¿cuántos futbolistas activos han sido acusados de acoso sexual, reclamación de paternidad, borracheras y pleitos callejeros? La respuesta es muchos y en la mayoría de los casos la estrategia de comunicación ha sido para salvar la reputación del principal activo de un equipo que son sus futbolistas.

En este capítulo que podríamos llamar inusual, aunque en el mundo de Vergara todo puede ser inusual, todo ha obrado en contra de quien se supondría que al menos organizacionalmente tiene más peso, el director técnico, que seguramente en la mayoría de los equipos tiene más relevancia que la podóloga, aunque en el plano humano y el respeto de sus derechos, ambos son iguales.

Además de destapar la cloaca de todo lo que sucede al interior de las Chivas y que seguramente dará mucho de qué hablar, no sólo del tema La Volpe sino de todo lo que se dice pasa en las entrañas de este plantel, muy seguramente en las próximas semanas se dará respuesta a muchas interrogantes que hoy encierra el caso: ¿acosó La Volpe a la masajista o podóloga? ¿Qué hay detrás de Belén Coronado o quién está detrás de ella? ¿Por qué Vergara actuó con tal prontitud? ¿Qué papel juega la dueña de Chivas? ¿Qué hay de la guerra de poder y promotores que pudieran estar detrás de esto? ¿Qué hay del complot contra el argentino? ¿Qué intereses están moviendo todo esto?